Desde su inauguración hace ya más de una década, Metro Bilbao siempre se ha mostrado muy reservado a la hora de sacar a la luz aspectos relacionados con la seguridad en sus instalaciones. Hasta ayer. Los «graves» ataques nocturnos sufridos el pasado fin de semana, como el lanzamiento de un contenedor a las vías o su corte con una barricada de troncos y piedras, han llevado a la dirección del suburbano a denunciar unos actos vandálicos «inaceptables» y a reforzar los «sistemas de vigilancia y el personal de seguridad».
Los tres incidentes denunciados, en los que no se registraron heridos, se produjeron «a primera hora de la noche, entre las doce y las dos de la madrugada». El primero de ellos, ocurrido el día 18, se localizó entre las estaciones de Larrabasterra y Berango, «en una zona cercana a una conocida discoteca». Varias personas colocaron «una barricada de seis troncos del tamaño de una traviesa» en las vías, además de piedras que impidieron el paso de los convoyes. Julio Ibarra, director de Comunicación, explicó que fue el propio conductor quien retiró los objetos de la plataforma.
El siguiente altercado, ocurrido el día 19, también se produjo en las inmediaciones de Larrabasterra. En esta ocasión, varios desconocidos lanzaron a la vía desde el puente de Iberre «un contenedor de basura y un poste ardiendo». Salvo los daños materiales y retrasos en el servicio -apenas una hora-, no hubo que lamentar consecuencias de mayor calado, ya que el contenedor golpeó la visera que protege la catenaria, lo que obligó a cortar la corriente eléctrica.
Actuación de 'graffiteros'
También en la madrugada del pasado domingo, un grupo de seis personas fueron sorprendidas por un empleado en el interior del túnel de Sestao portando bates de béisbol y palos. Al parecer, éstos fueron los autores de las pintadas aparecidas en una unidad estacionada al final del trayecto de la Línea 2.
«Estos hechos han excedido el límite de una supuesta normalidad, ya que estamos hablando de que se ha podido poner en peligro la integridad física de los viajeros», denunció Ibarra en declaraciones a este periódico. Los incidentes están siendo investigados por la Ertzaintza.
Los cambios en el plan de seguridad de Metro Bilbao serán una realidad en próximas semanas y se hará especial hincapié en la vigilancia nocturna los fines de semana. Tras pedir un mayor civismo a los usuarios, dada la «vocación social del suburbano», sus responsables confirmaron que mantendrán las patrullas con perros en las estaciones y en los trenes.