El Correo Digital
Miércoles, 22 de marzo de 2006
 Webmail     Alertas    Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES


MARGEN IZQUIERDA
Las Llanas vivió ayer una velada de glamour y exotismo. Ni siquiera la lluvia quiso perderse el espectáculo de ver sobre el césped a un equipo de Primera División, aunque fuera de la máxima categoría norteamericana. Los aficionados del River peregrinaron una vez más hasta su campo para asistir al insólito duelo con los Colorado Rapids, un equipo fuera de forma que demostró su olfato goleador en dos ocasiones aisladas. El Sestao, en cambio, confirmó su buen momento de juego pero adoleció de la puntería necesaria.
El pasado sábado el Castro Urdiales volvió a escribir un nuevo capítulo en su calamitoso tránsito de esta temporada por la División de Plata. El conjunto rojillo cayó derrotado por 1-3 ante el Pinto en su propio feudo, en uno de los más dolorosos tropiezos del campeonato. La importancia de los tres puntos perdidos se agudiza al echar un vistazo en la tabla, donde el equipo madrileño se ha alzado hasta la novena posición, distanciándose a siete puntos de los de Juanan Rodríguez.

Vocento