El Correo Digital
Miércoles, 22 de marzo de 2006
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OPINIÓN
CARTAS AL DIRECTOR
No hay trabajo
Lo que está ocurriendo en Francia con los jóvenes no es muy distinto de lo que está ocurriendo en otros lugares de la UE, incluida España. La miopía de políticos, sindicatos y medios de comunicación es la misma: todos hablan de unas reformas necesarias para poder 'flexibilizar' la contratación y poder crear así empleo. Nadie dice que la fase financiera y especuladora del capitalismo globalizado actual es la culpable de que el trabajo y los capitales se estén derivando hacia los mercados laborales y económicos emergentes y más rentables de África, Asia y América Latina. Sencillamente, no hay trabajo ni lo habrá, el paro es un rasgo estructural de nuestras modernas sociedades postindustriales.

Las reformas del mercado que políticos conservadores, liberales y socialdemócratas están imponiendo sólo sirven para difuminar las cifras de paro extendiendo la precarización laboral a las capas más frágiles de la población activa. Eso no es una solución, es sólo una medida de maquillaje político. Si no hay trabajo para todos, entonces, que haya dinero. Hace falta una reforma fiscal profunda que permita la resocialización de los grandes capitales acumulados mediante medidas como el derecho universal a percibir una renta básica. Si políticos, empresarios y sindicatos no se dan cuenta de esto, tendrán que afrontar la realidad de ver que el sueño de la clase media duró tan sólo una generación, la que vivieron nuestros padres.



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