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Miércoles, 22 de marzo de 2006
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CULTURA
CRÍTICA DE CINE
Julio Fernández, cabeza visible del ...
Julio Fernández, cabeza visible del ...
ANIMACIÓN. Monstruos y héroes combaten en la cinta.
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Julio Fernández, cabeza visible del grupo Filmax, es el productor de esta nueva película animada española, muy influida por las producciones japonesas, no sólo por su argumento -Yohei, un samurái nipón, aparece en la España actual, con el fin de impedir que el Señor de las Tinieblas logre hacerse con una llave mágica, capaz de abrir la Puerta del Mal-, sino por su mismo tratamiento visual, el ritmo, el colorido y hasta el discurso ejemplarizante sobre el siempre difícil equilibrio entre las fuerzas del Bien y del Mal que la cinta ilustra.

La peripecia arranca en Bilbao (frente al museo Guggenheim), enseguida se traslada al Japón feudal y termina por desarrollarse en Sevilla, Valencia, Madrid, Barcelona, La Coruña, Navarra y otros lugares emblemáticos de nuestro país -incluido el espectacular Valle del Jerte-, sin que en ningún momento tengamos la sensación de estar asistiendo a una auténtica película de aventuras. En ese sentido, si bien el comienzo de 'Gisaku' es fulgurante, con ese duelo feroz entre seres monstruosos que pretenden dominar el mundo y el samurái justiciero encargado de poner coto a tanta maldad, lo que viene a continuación tiene la apariencia de un viaje turístico, iluminado por brillantes colorines.

Como era de prever, también interviene un valiente chaval, así como otros personajillos fantásticos, para un conjunto técnicamente aceptable, pero en las antípodas de otra película de animación estrenada en nuestras pantallas a lo largo del 2003: 'El Cid, la leyenda', de José Pozo.



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