El Alavés busca esta noche el blindaje definitivo de Mendizorroza como modo de escapar de la zona más caliente de la clasificación. Después de tres victorias y un empate en los cuatro encuentros de la segunda vuelta en casa, el Celta mide la respuesta albiazul a una presión que se acrecienta con el paso de las semanas. Tanta es la igualdad entre el nutrido grupo de equipos implicados en la lucha por la permanencia -ocho conjuntos en seis puntos- que cada jornada puede suponer un cambio notable en la tabla.
Y tras el empate de Cádiz, que sostuvo a la escuadra albiazul en el borde del precipicio, los tres puntos ante el Celta se antojan necesarios para evitar una nueva inmersión en la zona de descenso. Pese a que la igualada en el Ramón de Carranza se quedó corta dadas las ocasiones alavesistas en el tramo final del partido, el Alavés salió reforzado. Con la sensación de haber superado el hándicap de las cuatro bajas por sanción y también las frivolidades deportivas de Piterman, que dio a última hora entrada a Lacen y Arthuro en la alineación y dejó a Jandro, protagonista en la segunda parte, en una suplencia inexplicable.
Vuelven los sancionados
Para el encuentro de esta noche también se preparan sorpresas. El presidente-entrenador anunció tras la última sesión preparatoria que la intención es «dosificar» los esfuerzos en esta semana con dos partidos y que podía existir «alguna variación» en el once inicial respecto al equipo que ha disputado los últimos encuentros en Mendizorroza.
En concreto, Piterman habló de dar un descanso a «jugadores que acumulan muchos minutos». Tras ser cuestionado sobre esta circunstancia, sólo especificó que Astudillo podía ser uno de los elegidos y que los cuatro sancionados de Cádiz -Coromina, Sarriegi, Carpintero y Bodipo- volverán «seguro» al equipo ante el Celta.
No obstante, la prueba de ayer en Mendizorroza incluyó novedades más profundas. Y es que el búlgaro Blago Georgiev parte con opciones, según estos ensayos. Los técnicos meditan la posibilidad de reservar a De Lucas. Incluso, existe la opción de que Aloisi también salga del once para dar entrada a Jandro.
En principio, el Alavés podría formar con Bonano y una línea de cuatro defensas integrada por Edu Alonso, Gaspar, Sarriegi y Coromina. De este modo Juanito volvería al medio centro y actuaría junto a Carpintero. Bodipo y Nene son seguros en ataque. A partir de ahí Blago y Jandro optan a desbancar a De Lucas y Aloisi.
Este posible once concuerda con las manifestaciones de Piterman en la sala de prensa. El presidente alavesista aseguró que en tramo final de Liga es hora de «conservar el punto con el que comenzamos el partido y si se puede después buscar los otros dos». También apuntó que la calidad de la plantilla permite realizar cambios. Las rotaciones albiazules pueden dejar hoy en Mendizorroza un equipo con cinco novedades respecto al de Cádiz, con Astudillo, De Lucas, Begoña, Lacen y Arthuro fuera del once inicial.
El brasileño, con un esguince, se quedó fuera de la convocatoria al igual que Lacen, que pasa de la titularidad a la grada, como ha sido habitual en las últimas semanas con otros jugadores. Tampoco entraron en la lista de dieciocho Poli, Pellegrino, Rubén Navarro, Thiaw y Mena.
Piterman insistió ayer en que el Alavés «no debe jugar a lo loco» frente al Celta y destacó que el objetivo es que los jugadores sean capaces de mantener «la actitud de las dos últimas semanas», saldadas con el triunfo ante el Sevilla y el empate en Cádiz. El técnico alavesista aseguró que en estos dos partidos el equipo ha defendido «con mucha más garra».
El presidente albiazul explicó que «tener seis partidos en casa» en el tramo final de Liga «es una ventaja», aunque apuntó que el choque de esta noche «no es una final» para el Alavés. Respecto al Celta, destacó la aportación del ariete Baiano «que con pocas oportunidades es capaz de marcar goles».
f.r.esquide@diario-elcorreo.com