Ángel se distingue como uno de los jugadores que más partidos acumula con el Celta. En él ya han puesto sus ojos otros equipos de la Liga española y hasta se especula con su pronta convocatoria por España.
-¿Se ha relajado el Celta después de asegurar la permanencia?
-No. En absoluto. Nuestro principal objetivo era éste, que lo logramos sin dificultad, pero ahora queremos seguir arriba. Competir en Europa sería un fantástico premio. Es muy gratificante ascender a Primera y al año siguiente acceder a la UEFA, por ejemplo.
-Llevan dos derrotas seguidas. ¿Qué explicación le encuentra?
-No hemos tenido suerte de cara al gol. Si analizamos nuestro juego, tanto ante el Espanyol como frente al Athletic, hemos sido el equipo que ha llevado el peso del juego. Pero de nada vale si no materializas las oportunidades. Nuestro fútbol dará sus frutos, igual que los dio en el pasado.
-¿Ha tenido algo que ver la llegada de Fernando Vázquez en la mejora de su rendimiento?
-Yo le conocí de mi etapa en Las Palmas. Él fue quien primero me colocó en el puesto de lateral y me dio continuidad en Primera. Ahora, en el Celta, ha hecho algo parecido. Dejé de ser un comodín para centrarme en esa posición.
La desconexión
-Usted ya conoce al Alavés de Segunda. ¿Ha cambiado mucho?
-Mantiene sus señas de identidad -la velocidad y el espíritu ofensivo- y ha incorporado jugadores de experiencia. Pienso que está sufriendo demasiado porque le ha afectado el divorcio entre la directiva y la afición y el baile de entrenadores. Pero ha tenido buenas rachas. De los equipos de abajo es de los que más fácil lo va a tener.
-¿No cree que Mendizorroza puede convertirse en una encerrona?
-Lo importante no es cómo estén ellos, sino nuestra tarea. El técnico siempre nos lo dice. No importa si el rival es primero o último. Su objetivo es ganar. Si somos inteligentes y aprovechamos nuestras ventajas, no habrá encerrona que valga.
-Pero cuando un futbolista se juega el descenso, no duda en meter la pierna.
-Lo sé bien. Pero esa agresividad no me impresiona. Sabemos jugar en esas condiciones. Comprendo que ellos salgan con más mordiente, pero también es más inseguro. La presión es un arma de doble filo.
-¿Qué opina del modelo de gestión de Dmitry Piterman?
-No la conozco directamente. Lo que sí me parece mal es que haya desconexión entre el club y la afición. Un presidente pasa, pero el amor de una ciudad y sus gentes por unos colores se perpetúa. Con esto no es bueno jugar porque el fútbol existe únicamente porque hay alguien que se esfuerza en comprar una entrada. Si le faltamos al respeto, nuestro trabajo no sirve de nada.