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Miércoles, 22 de marzo de 2006
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SOCIEDAD
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Miles de mujeres denuncian a un laboratorio por los efectos de un fármaco para la menopausia
Comienza hoy el juicio contra la empresa productora de 'Agreal', que, al parecer, provoca temblores como los del Parkinson, tics nerviosos, cansancio y depresión
Miles de mujeres denuncian a un laboratorio por los efectos de un fármaco para la menopausia
EN TRATAMIENTO. Ana muestra los medicamentos que debe tomar. / MITXEL ATRIO
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«He leído relatos impresionantes que ponen los pelos de punta. Son cartas de mujeres que me dicen que ya no tienen ganas ni de vivir, ni de nada; que están desesperadas; que se encuentran en un estado deplorable desde el punto de vista anímico y que no quieren ni siquiera bajarse de la cama». El abogado sevillano Fernando Osuna representa a un grupo de más de 1.200 mujeres de toda España que han denunciado a un laboratorio, Sanofi-Aventis, por los «graves efectos secundarios» causados, según dicen, por uno de sus fármacos. El medicamento bajo sospecha se llama 'Agreal' y se receta para combatir los efectos de la menopausia. El juzgado de Primera Instancia número 12 de la calle Laietana de Barcelona acoge hoy la primera sesión, una vista preliminar, del que se convertirá en el primer juicio para determinar la inocencia o la culpabilidad del fármaco en cuestión.

Miles de mujeres de toda España reclaman a la multinacional farmacéutica indemnizaciones millonarias que sirvan para compensar las reacciones adversas que se atribuyen al fármaco. Las hay de todo tipo. La mayoría de las víctimas aseguran haber sufrido temblores comparables a los de la enfermedad de Parkinson, rigidez en la mandíbula, cansancio general y tics nerviosos tales como movimientos masticatorios compulsivos.

La lista de complicaciones atribuidas al 'Agreal' incluye, además, obesidad, dolores de estómago, hipertensión, pero sobre todo problemas de tipo psiquiátrico, que parecen ser los que más estragos han generado entre las afectadas. Destacan entre ellos la depresión, la ansiedad y el desasosiego. «Vamos a demostrar que existe una relación directa entre la ingesta de este medicamento y los efectos perjudiciales que han sufrido todas estas personas», adelantó el abogado sevillano.

La punta del iceberg

'Agreal' es un producto farmacéutico indicado para los sofocos y las manifestaciones psicofuncionales que acompañan a la pérdida de la menstruación. Su comercialización se autorizó en España en 1983, lo que hace suponer que, si son ciertas las sospechas que pesan sobre él, los miles de mujeres que han llevado el caso a los tribunales podrían representar sólo la punta del iceberg. El hecho de que muchos de los síntomas que se atribuyen a este fármaco coincidan con los típicos de la menopausia dificultará la clarificación del caso. Pero si la acusación convence al juez de los 'delitos' que pesan sobre 'Agreal', las denuncias contra la compañía que lo comercializa podrían comenzar a llover, según considera la acusación.

El gabinete que dirige Fernando Osuna representa los intereses de 1.200 mujeres, que no son las únicas que han decidido querellarse contra Sanofi-Aventis. También han decidido meterse en esta pelea otros bufetes, entre los que destaca el servicio jurídico de la asociación El Defensor del Paciente, que lleva las causas de unas 1.400 afectadas de toda España. Entre unos y otros, prácticamente no hay provincia que no cuente con varias denuncias. Al menos una treintena de expedientes corresponden al País Vasco, de los que la mitad llevan la firma de mujeres vizcaínas.

Síndrome de abstinencia

La audiencia previa que se celebra hoy en Barcelona es la antesala de un juicio en el que se verán 18 casos. Entre ellos, figura el de una mujer de Málaga que se suicidó debido al fuerte síndrome de abstinencia que, según Fernando Osuna, le causó la falta del medicamento. «Cuando 'Agreal' se retiró del mercado, mi cliente llego a la conclusión de que sería incapaz de vivir sin sus dosis periódicas y decidió quitarse la vida. Se bebió un vaso de agua fuerte y murió». La Agencia Española del Medicamento decidió suspender su comercialización en junio de 2005.

La acusación reclama indemnizaciones millonarias, que van desde los 60.000 hasta los 150.000 euros. Osuna cree que la práctica totalidad de los casos se habrá resuelto en el plazo de un año, aunque en función de la demora que se acumule en la resolución de los juicios y los recursos que se planteen, la llegada de las sentencias podría dilatarse hasta dos o tres años. «Muchas mujeres creen que los problemas que tienen se deben a la menopausia. Posiblemente, cuando sepan de este juicio se animarán a demandar a la compañía que comercializa 'Agreal'», vaticina.



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