ETA ha protagonizado al fin el gesto esencial que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y las fuerzas políticas le habían reclamado para poder emprender formalmente el camino hacia la paz en Euskadi. La organización terrorista anunció a mediodía, a través de un comunicado acompañado de un vídeo, su decisión de decretar un «alto el fuego permanente» que entrará en vigor a partir de mañana, siete años y seis meses después de la tregua incondicional e indefinida que declaró en 1998 al calor del Pacto de Lizarra. A diferencia de entonces, la banda ha dejado esta vez para las hemerotecas una escueta declaración de apenas veinte líneas.