El Correo Digital
Jueves, 23 de marzo de 2006
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OPINIÓN
CARTAS AL DIRECTOR
La hora de todos
ETA ha hecho público, al fin, su comunicado de «alto el fuego permanente». Yo estoy con los que dicen: frente al terrorismo, dignidad democrática, pero si hubiese alguna oportunidad para la paz, la quiero explorar y aprovechar. Debemos recordar que la gente está obligada a tener dignidad de ciudadanos, pero no a ser heroica. Dioses, sabios y héroes hay muy pocos. Dioses, según yo creo, uno solo. Me gustaría que si hubiese alguna oportunidad para todos los ciudadanos, los inmovilistas no la arruinaran antes de conocerla. Hemos peleado mucho, cada uno según su valor, contra los terroristas y contra quienes les arropan, y quiero explorar esa oportunidad, con dignidad democrática. Lo espero del Gobierno de turno y, en principio, confío en que lo haga. Admito bien las cautelas democráticas en esta cuestión, pero me cansa la gente que está de vuelta en la búsqueda de la paz, en realidad, en nuestro intento de evitar más víctimas. Pues de esto se trata en primer lugar, de evitar más víctimas. Con dignidad, pero de evitar más víctimas. Algunos confunden derrotar a ETA, policial y políticamente, con aplastar a su gente. El problema es que, en el País Vasco, esta solución la mayoría de la gente ni la ve posible, ni la cree buena, ni la desea para vivir en paz. La mayoría saben que no puede pagarse precio político a ETA, pero esto no significa que la política no tenga nada que decir en el problema y que todo sea cuestión de policías y jueces. Queremos la política para favorecer la convivencia en paz, y si no sirve para esto, ¿de qué nos vale su mediación? Es la hora de la política, con dignidad democrática, sí. Para que no haya más víctimas. Para que podamos aceptarnos iguales y, legítimamente, distintos. Es una gran noticia. Está naciendo con dolores de parto.



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