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Jueves, 23 de marzo de 2006
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Rusia y China frenan el ultimátum del Consejo de Seguridad a Irán
Moscú aboga por que el programa nuclear de Teherán siga en manos de la agencia atómica para evitar que el conflicto se encone aún más
Rusia y China  frenan el ultimátum del Consejo de Seguridad a Irán
John Bolton, embajador de Estados Unidos ante la ONU. / AP
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Dos semanas de negociaciones por parte de los miembros del Consejo de Seguridad en las diferentes sedes neoyorquinas de los respectivos países no fueron suficientes para vencer la oposición de Rusia a un comunicado de ultimátum a Irán, que abriría la puerta a sanciones económicas e incluso militares.

El objetivo era ofrecer un frente unánime que convenciese al Gobierno de Teherán de la firmeza de la comunidad internacional. Por eso la reunión del órgano de la ONU a puerta cerrada que se celebró el martes no fue convocada hasta que los promotores del comunicado, redactado por Francia y Reino Unido, creyeron tener un acuerdo, que se esfumó antes de materializarse.

«El impacto de las negociaciones que estamos llevando a cabo aquí no ha sido tan positivo como habíamos deseado», dijo lacónico el embajador británico, Emyr Jones Parry, a los reporteros que le esperan a la salida.

Rusia, respaldada por China, desea que se elimine la mitad del texto anglofrancés con dos objetivos principales: evitar que dé pie a sanciones y mantener el tema en manos de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). De lo contrario, cree, se enconará todavía más el conflicto existente entre Irán y la comunidad internacional, con el peligro de que el Gobierno de Teherán rompa las conversaciones.

Moscú considera la frase en la que se alude a las intenciones iraníes de desarrollar la tecnología necesaria para hacerse con armas nucleares como «una amenaza para la paz y la seguridad internacional». Bajo el Capítulo 7 de la Carta de Fundación de Naciones Unidas esto podría justificar incluso una acción militar. «Creo que la preocupación rusa es lógica», le secundó el embajador chino Wang Guangya.

Ganar tiempo

Entre el resto de los países miembros la preocupación es que con estas demoras Irán esté ganando tiempo para desarrollar los 164 centrifugadores que le acercarían significativamente a la fabricación de armas nucleares, según dijeron anónimamente diplomáticos europeos al diario 'The New York Times'. «El tiempo no está de nuestra parte», advirtió la fuente. «Mientras nosotros negociamos, Irán no lo desperdicia».

Las conversaciones continúan por separado con la esperanza de llegar a un acuerdo a final de semana. De no ocurrir, las potencias que han redactado el texto pueden convertirlo en resolución, algo para lo que no necesitan el voto unánime del Consejo de Seguridad, sino sólo el de nueve de los 15 miembros. Esto podría enfrentarse con el veto ruso, lo que crearía una crisis internacional y fortalecería a Teherán.

El subsecretario de Estado de EE UU para Asuntos Políticos, Nicholas Burns, estaba convencido ayer de que no habrá que llegar a ese extremo. «Puede que nos lleve más tiempo conseguir un acuerdo sobre las palabras a utilizar, pero estamos convencidos de que se trata de un objetivo asequible. Todos los miembros del Consejo de Seguridad tienen interés en que se expida un comunicado presidencial, porque el paso más importante que podemos tomar ahora es enviar un mensaje común, claro y unido a Irán».

Si bien el comunicado requiere del apoyo unánime de los 15 miembros del Consejo de Seguridad, sólo expresa una opinión, sin carácter mandatorio. Por eso Francia y Reino Unido desean que el texto sea lo más específico posible, y se oponen al breve comunicado de carácter general que busca Rusia.



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