El ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, apuesta por romper la inflexibilidad del Gobierno en la crisis sobre los contratos para jóvenes y concertar una «prueba de seis meses» que permita calibrar el resultado de la medida. «Tras una prueba, el contrato se sometería a una evaluación, para encontrar una solución sin que nadie pierda», medió Sarkozy. En una crítica velada a la gestión del primer ministro, Dominique de Villepin, Sarkozy afirmó que «si hay incomprensión» por parte de la sociedad es «porque no se ha dialogado lo suficiente». El ministro apostó, así, por «recuperar el tiempo perdido», según una entrevista con el semanario 'Paris-Match', que se publica hoy.
El primer ministro insistió el martes en que ni retirará, ni suspenderá, ni desnaturalizará los contratos, limitando así la negociación con los sindicatos y dando por «innegociable» que el despido sea injustificado durante los dos primeros años.
Mientras, las convocatorias de huelgas se acumulan de cara a la jornada de acción sindical y estudiantil prevista en Francia para el próximo martes contra el Contrato de Primer Empleo (CPE), en la víspera de nuevas manifestaciones de estudiantes. Los sectores de los transportes y de la Administración pública se perfilan ya como los que más secundarán la cuarta jornada de huelgas y manifestaciones convocada en menos de dos meses contra el CPE.