El portavoz del primer ministro británico, Tony Blair, expresó ayer su 'aplauso' por el anuncio de ETA y su esperanza de que «ahora se aplique en la práctica y se cumplan los compromisos contenidos en la declaración». Y añadió que «corresponde enteramente al Gobierno español tomar las decisiones internas que sean necesarias sobre el inicio de conversaciones».
Fuentes diplomáticas aseguraban que el Ejecutivo británico ha ofrecido a José Luis Rodríguez Zapatero la disponibilidad de Jonathan Powell, jefe de Gabinete del primer ministro y negociador crucial en la trastienda del proceso de paz en Irlanda del Norte, para ofrecer información sobre su experiencia. «Una cosa que hemos aprendido en Irlanda del Norte es que podría ser útil tener apoyo externo, pero los detalles tendrían que decidirlos ambas partes sobre el terreno. Ese sería nuestro enfoque», dijo el portavoz de Blair en su encuentro diario con los periodistas.
«Parece una noticia muy positiva y creo que las reacciones iniciales en España han sido en general favorables: cualquier avance hacia un alto el fuego permanente y la aceptación de medios puramente democráticos es bienvenida», señaló en un comunicado el ministro irlandés de Asuntos Exteriores, Dermot Ahern. «Aunque hay parecidos entre situaciones conflictivas, todas tienen sus características y requisitos específicos. En Irlanda tenemos un entendimiento particular del valor de la paz. Deseo al Gobierno y al pueblo español todo el éxito en su camino hacia una paz permanente», dijo.
«Oportunidad histórica»
El presidente de Sinn Fein, Gerry Adams, indicó, en otro comunicado, que ha escrito alguna carta en el pasado al presidente del Gobierno español y que su partido «ha dialogado con todos los partidos políticos vascos». «El objetivo de Sinn Fein ha sido promover la resolución del conflicto y ayudar en la manera en que podamos al desarrollo de un proceso de paz. El anuncio de ETA da a todas las partes una oportunidad de proporciones históricas. Sinn Fein cree que la llave del progreso es un proceso de diálogo incluyente en el que todos los participantes sean tratados por igual». Adams concluye que «hay una especial responsabilidad en el Gobierno español para responder de manera positiva y creativa» y que «debería intervenir inmediatamente para detener los juicios políticos contra líderes de Batasuna, incluido Arnaldo Otegi».
Jim Allister, dirigente del Partido Democrático Unionista, el más votado en las últimas elecciones en Irlanda del Norte, declaro a Efe que «ETA debe destruir todas sus armas y demostrar durante un tiempo su compromiso con la paz antes de que el Gobierno español pueda tomar en serio sus propuestas». En su opinión, «no se pueden aceptar sin pruebas» las palabras de los terroristas, porque, de lo contrario, el Ejecutivo podría cometer «los mismos errores que se han registrado en Irlanda del Norte». Antes de negociar con ETA, es necesario, según el líder unionista, «lograr la destrucción total de sus arsenales» y someter a la banda a «un periodo de prueba que demuestre su compromiso con la paz». Si no se cumple ese requisito, añadió Allister, el proceso de paz en el País Vasco «se romperá en pedazos, como ha sucedido con el norirlandés».