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Viernes, 24 de marzo de 2006
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CULTURA
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Luces de Broadway
Matthew Broderick, Nathan Lane y Uma Thurman retratan el mundo del teatro en la comedia 'Los productores'
Luces de Broadway
MUSICAL. Los protagonistas de la película convertirán una obra destinada al fracaso en un triunfo incontestable.
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'LOS PRODUCTORES'
Título original: 'The Producers'. Estados Unidos, 2005

Dirección: Susan Stroman.

Intérpretes: Nathan Lane, Matthew Broderick, Uma Thurman, Will Ferrell, Gary Beach, Roger Bart, Jon Lovitz.

Página web: www.theproducersmovie.com

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Llama poderosamente la atención la ausencia de innovadores escritores en la industria del cine de Hollywood, dispuestos a proporcionar guiones originales a las distintas productoras, capaces de atraer a las taquillas de todo el mundo a espectadores deseosos de ver en la gran pantalla historias diferentes. Por eso no debe de extrañarnos que las todopoderosas 'majors' de la meca del cine se afanen por desempolvar historias, películas y obras teatrales que ya fueron en su día un éxito incontestable. Es el caso de 'Los productores', basada en la película homónima de Mel Brooks, protagonizada en 1968 por un reparto de lo más variopinto, que incluso le proporcionó a Brooks un Oscar al mejor guión.

El salto a los escenarios de Broadway no se hizo esperar y supuso asimismo un triunfo significativo, que es lo que pretenden reverdecer ahora los responsables de esta marchosa comedia musical, centrada en las peripecias de un productor y su asistente, en busca del negocio perfecto que los saque de la miseria. Acostumbrados a un fracaso tras otro con obras de prestigio, deciden escenificar el peor libreto del mundo... con sorprendentes resultados. Matthew Broderick, Uma Thurman (la seductora secretaria sueca de los productores) y Nathan Lane, son sus tres protagonistas, herederos de los personajes que, sin mover el esqueleto, habían encarnado en el cine Gene Wilder, Stelle Winwood y Zero Mostel.

Como no podía ser de otro modo, el plantel estelar se completa con actores que figuraban en la obra teatral, incluidos Jon Lovitz, Roger Bart, Gary Beach y, faltaría más, el gesticulante Will Ferrell, quien aparece metido en la piel de un furibundo compositor neonazi, autor de la peor obra jamás escrita. Su título: 'Primavera para Hitler'. Resultones intérpretes para un jocundo divertimento, escenificado por la debutante directora cinematográfica Susan Stroman, experta realizadora teatral, ganadora de varios premios Tony. El filme, claro está, atesora referencias a las peculiares personalidades de ambos productores.

La figura del productor

Tengamos en cuenta que la figura del productor, al menos tal y como se entendía en los firmamentos estrellados de Hollywood y Broadway, era un elemento clave, casi mítico, en el mundo de los platós y de la farándula. En muchos casos, actuaban como verdaderos déspotas, imponiendo tal o cual estilo visual a un determinado filme u obra teatral. En ese sentido, son justamente célebres personajes del calibre de Irving Thalberg, Adolf Zukor, Louis B. Mayer, Florenz Ziegfeld, Sam Goldwyn, David O. Selznick y Daryl Zanuck. Profesionales con mano de hierro, que elegían a los guionistas, a los directores y, por supuesto, a los actores y actrices que debían intervenir en los distintos proyectos.

Sin embargo, con la desintegración de los grandes estudios, la figura del productor pasó a mejor vida, y todas las responsabilidades recayeron en el director, muchas veces de forma inmerecida o injusta. La máxima responsable de 'Los productores', con muy buen criterio, respeta pero desmitifica dicha figura, utilizando una paleta distendida y hasta paródica, con lo cual la comedia gana muchos enteros en sentido del humor.

Un juego escénico sazonado con espectaculares números musicales, que sin alcanzar las gloriosas cotas de los montados en su momento por el inolvidable Busby Berkeley ('La calle 42'), sirven al menos para aligerar la ya de por sí festiva premisa argumental y dotarla de alegría y vivacidad. Bienvenidos sean, pues, estos divertidos productores, dispuestos a demostrar que mientras más profunda es la creación, más rica es la alegría.



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