El Correo Digital
Viernes, 24 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
POLÍTICA
POLÍTICA
«Ojalá sea verdad y no sigan atacando las casas del pueblo»
Las sedes del PSE-EE en Gipúzcoa viven con calma el anuncio de alto el fuego Los militantes socialistas están esperanzados pero se muestran cautelosos
«Ojalá sea verdad y no sigan atacando las casas del pueblo»
La Casa del Pueblo de Rentería, una de las sedes del PSE castigadas por la violencia. / LOBO ALTUNA
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Ilusión, esperanza, cautela y en algunos casos escepticismo. Con estas palabras se puede resumir el ánimo de muchos militantes socialistas guipuzcoanos que han sufrido muy de cerca las consecuencias de la violencia de ETA. Han perdido a compañeros en el camino, han visto cómo atacaban sus casas del pueblo en innumerables ocasiones y han sufrido en sus propios domicilios atentados con 'cócteles molotov'. «Ojalá sea de verdad y no les dé por seguir atacando las casas del pueblo», aseguraba ayer Pedro Hernández, secretario de organización de la agrupación de Rentería, mientras charlaba con algunos afiliados en su casa del pueblo, una sede socialista que ha sido objeto de 27 ataques en sus 23 años de existencia.

Desde que se conoció la noticia, el bar de esta agrupación ha sido testigo de abrazos, besos y felicitaciones, pero siempre con cierta prudencia porque todavía recuerdan que en la última tregua su casa del pueblo fue atacada en tres ocasiones. «Con el tiempo brindaremos con champán pero de momento hay que esperar que todo se verifique», reflexiona.

Los militantes de base hablan con esperanza pero prefieren ser cautos y no adelantan celebraciones. «Tiempo habrá para hacer algo a nivel de afiliados», explica Hernández, que todavía se emociona cuando recuerda los malos momentos que han vivido. Aún así, no duda en decir que están «encantados con la noticia».

La noticia esperada

Insiste en que están expectantes porque «una cosa es que haya tregua y otra que la kale borroka termine». Como miembro del comité local teme que quienes han venido practicando la violencia callejera «anden ahora por libre y volvamos a sufrir un sabotaje».

El alcalde de Rentería, Juan Carlos Merino (PSE-EE), llevaba tiempo esperando la noticia. «Que ya anuncian la tregua», le comunicaron el mismo miércoles por la mañana mientras mantenía una reunión en su despacho de la Alcaldía. Su interlocutor no pudo evitar darle un emocionado abrazo. Esas muestras de cariño y felicitaciones se han sucedido desde ese momento, por teléfono, en plena calle y en la Casa del Pueblo de Rentería, donde el miércoles por la tarde pudo compartir esperanzas con sus compañeros de partido y otros errenteriarras.

Sin embargo, Merino, concejal de Rentería durante cinco años y alcalde desde hace siete meses, tiene sus reservas. No puede olvidar que hace apenas veinte días sufrió en su propia vivienda un ataque con pintura. La noticia del alto el fuego le ha proporcionado «un gran alivio y alegría», pero «un poquito de reserva mental y también cierta duda». Se pregunta si alto el fuego permanente «significa que ya no hay tiros, pero sigue la kale borroka o por el contrario supone que se acaba todo».

Sabe que es un «primer paso, importantísimo, pero también que por delante tenemos un proceso bien largo y seguramente complejo». Merino está convencido de que para que verdaderamente se pueda vivir en paz «es necesario que cesen todo tipo de violencias». Ante esa reflexión le vienen a la memoria las numerosas concentraciones de la izquierda abertzale que «hemos tenido que aguantar» delante de nuestra sede.

El alcalde tampoco olvida a las víctimas. Tiene claro que a partir ahora constituyen una premisa muy clara. «Estoy seguro que nadie las va a olvidar, ni orillar e incluso no creo que ellas sean motivo de dificultad añadida. A las víctimas habrá que tenerlas muy presentes, habrá que recordarlas, darles comprensión y cariño, y a partir de ahí todo se puede hablar».

El primer edil de Rentería asegura que no comparte la actitud del PP. «Realmente es muy difícil entender cómo se puede ser tan pesimista. No hay que echar las campanas al vuelo, de acuerdo, pero demos una oportunidad a la paz», sentencia.

Vivir en libertad

La ilusión de Merino como la de otros muchos militantes es poder vivir con libertad. Esperan poder dejar abiertas las persianas de su casa por la noche cuando se van a descansar y no tener que dormir con un extintor de incendios a los pies de su cama. En lo que respecta a la escoltas, asegura que «ni siquiera hemos hecho todavía la consulta». Desconoce si dejarán de tener protección «este mismo fin de semana, el mes que viene o más tarde. No lo sabemos, pero lo que sí es seguro es que nos queremos librar lo antes posible. Si puede ser en quince días que no haya que esperar un mes».

Electoralmente no se plantea ningún tipo de valoración. «Lo que deseamos todos es conseguir una sociedad en paz y sin crispación». A los que aseguran que la democracia es aburrida, les dice, rotundo, que «cuando quiera emociones» hará 'puenting'.



Vocento