En una entrevista concedida al diario 'El País', el jefe del Ejecutivo destaca que su obligación es contar con el presidente del PP "como si actuáramos en una mima línea y en una posición común" y considera "imprescindible y esencial" la unidad de los demócratas para que su estrategia ante ETA sea eficaz.
Aunque no detalla su hoja de ruta, adelanta que se basa en tres puntos: primero, comprobar que estamos ante el fin de cualquier tipo de violencia; segundo que la política sólo se puede hacer con arreglo a las leyes, y tercero, que habrá que abordar la situación de los terroristas.
A juicio del presidente del Gobierno es prematuro hablar de medidas de gracia, de reinserción o de acercamiento de presos. Cree que los 'etarras' deben pensar que con las pistolas no conseguirán nada mientras que "la fuerza que ha cambiado las cosas ha sido siempre la de la palabra". Sobre la hipotética legalización de Batasuna descarta una derogación de la ley de partidos y asegura que "el camino más lógico es que se proponga una nueva formación política que abiertamente deje atrás su justificación de la violencia" sin derogar la ley.
Zapatero considera que la experiencia irlandesa ha enseñado que hay que trabajar en un ambiente de discreción, crear los mínimos vínculos de confianza y no pretender "resolverlo todo en una etapa", porque eso será imposible. Admite que en los últimos meses algunos intermediarios "han estado empujando, influyendo para que ETA diera este paso" y reconoce que a partir de ahora serán necesarios los mediadores para abrir el diálogo con la banda.
El jefe del Ejecutivo augura que el proceso será duro y difícil e incluso reconoce que en él se podría producir algún "accidente" que enturbie el posible diálogo con ETA . "Aunque mi deseo es que no haya ningún accidente, nadie puede descartarlo", admite.
Rajoy, constructivo
En otra entrevista en el diario 'La Vanguardia', el líder del PP se muestra conciliador y asegura que quiere ser "constructivo" el próximo martes en La Moncloa "para ayudar al Gobierno a lograr el fin de ETA ". Un encuentro en el que espera que el presidente le explique sus planes.
A juicio de Rajoy, "el problema más importante" es que ETA puede tener la tentación de conseguir con una tregua "lo que no ha conseguido matando" y recuerda que a la banda "no se le debe nada". Preguntará a Zapatero si ha negociado con la organización terrorista antes del alto el fuego e insistirá en que su partido sigue esperando un comunicado que anuncie la disolución de ETA .