Velimir Perasovic viajó a Lugo con la preocupación de sentir a su equipo sumido en un bajón de juego y lo sucedido ayer en el Pazo de Deportes de Lugo ratificó sus sensaciones. La magia que quedó flotando en el pabellón gallego después del venturoso triple de Erdogan que dio la victoria al TAU no tapó las intermitencias ni los dientes de sierra que dejó la actuación azulgrana de ayer.
Una vez finalizado el encuentro, el preparador croata asumió los problemas actuales de su equipo que, al menos, suma una nueva victoria que le mantiene con esperanzas de atacar de nuevo la cima de la Liga ACB. «El equipo está espeso, fallamos tiros que hace un mes entraban. No tenemos esa velocidad en ataque que desplegamos en la Copa. Pero es algo normal cuando juegas dos partidos por semana».
Así, Velimir Perasovic no quiso dar una dimensión dramática al momento de su equipo, aunque sí instó a sus jugadores a dar un paso adelante para recuperar las buenas sensaciones de antaño. Y es que los cuartos de la Euroliga ya despuntan en el horizonte. «Son situaciones que debemos superar, porque ahora empiezan los momentos importantes y claves de la temporada».
Consecuencia lógica
No obstante, el entrenador azulgrana consideró la actual vulnerabilidad baskonista como una consecuencia del intenso calendario. «Estamos trabajando bien, pero algunos jugadores están a un nivel de forma más flojo. Por ejemplo, Prigioni y Scola no están tan finos, pero eso es algo normal».
Respecto al encuentro ante el Breogán, Perasovic asumió los problemas de su equipo para defender a Pete Mickeal, un ciclón sólo frenado con la defensa zonal tras el descanso. Asimismo, criticó «dos malas defensas del 'pick and roll' en el último minuto y medio, que supusieron dos canastas de Gerald Brown que a punto estuvieron de llevarnos a la prórroga. Hemos defendido muy blando en el 'uno contra uno'. Nos han hecho muchas canastas por fuerza e intensidad».
Por su parte, el técnico del Breogán, Moncho López, no tuvo ningún reproche para sus jugadores a los que halagó por «su intensidad, concentración y ambición». Para el técnico local, la eliminación por faltas personales de sus pívots Alzamora y Ostojic fue clave para liberar a Scola.
Asimismo, Moncho López no puso ni un pero a la última defensa de su equipo, que no impidió el lejano triple ganador de Erdogan. «La defensa del último tiro ha sido acertada. Cerramos todas las penetraciones y obligamos a Erdogan a una recepción muy lejana. Él tiró defendido, pero al final la metió. Por nuestro trabajo, quizás merecíamos la oportunidad de jugar la prórroga».