De los cuatro corredores que llegaron escapados al último kilómetro de la primera etapa del Criterium Internacional, todos sabían que Astarloa era el más rápido.
Basso, escalador y lento, dirigía al cuarteto. A su rueda, Grivko, uno de los potentes lanzadores de Petacchi, vigilaba de reojo a Astarloa, el tercero de la fila. Dekker, el cuarto, sólo tenía ojos para el vizcaíno. El holandés temía su látigo. Faltaban apenas 400 metros. Era el momento para la táctica y el temple. Eso parecía. Pero lo fue para la suerte. Para su ausencia. Grivko, que se giró hacia atrás, invadió la línea por la que circulaba Astarloa. Chocaron las ruedas. Y en esas circunstancias, siempre cae la que viene por detrás, la del vizcaíno. Con él se fue al suelo la que iba a ser su victoria, la que acabó en el palmarés de Erik Dekker.
Así, Dekker, de 34 años y que disputa su última temporada como profesional, se impuso en la etapa entre Sedan y Charleville-Mezieres, de 192 kilómetros, por delante de Ivan Basso, que llegó en el mismo tiempo, y el ucraniano Andrei Grivko, que lo hizo a dos segundos.
Igor Astarloa, que ya no tuvo espacio para reacconar, acabó noveno a 18 segundos de los integrantes del primer podio de la carrera francesa, rebasado por el grupo perseguidor en el que venían Zaballa e Iván Gutiérrez. Al final, los jueces de la carrera aplicaron al vizcaíno el mismo tiempo del ganador, ya que la caída fue en el kilómetro final.
La carrera, marcada por el frío y la lluvia, resultó más dura de lo previsto. El Rabobank dinamitó la etapa en el tramo final. Dekker y Weening se colocaron en la escapada buena, la que compartieron con Basso, Zaballa, Gutiérrez, Astarloa, Grivko y McGee. A unos segundos, el vizcaíno del Euskaltel-Euskadi David López trababa de enlazar con los fugados en compañía de Frank Schleck, Moerenhout y Gerderman. No pudieron.
Delante, Zaballa se desgastaba en beneficio de Iván Gutiérrez, uno de los favoritos para la contarrreloj de hoy. Dekker y Astarloa, más pendiente de la etapa, rompieron el grupo. Grivko y Basso pudieron seguirles. Los cuatro estaban convencidos de que el vizcaíno era el candidato. Hasta que se fue al suelo.
Hoy se disputarán las dos últimas etapas: una en línea de 101 kilómetros y una contrarreloj individual de 8,3 kilómetros.