Era un día de fiesta. Por una jornada, el pabellón número cinco de la antigua Feria de Muestras se quitó su habitual traje gris y lúgrube para engalanarse con dos colores; el rojo y el blanco. Del Athletic. Allí, cerca de 5.000 aficionados del centenario conjunto bilbaíno se reunieron para celebrar el primer 'Athletic Eguna'. De Bilbao, de Barakaldo, también de Segovia, de Iparralde, de Burgos e, incluso de Génova. Todos, con sus camisetas, y bufandas, el uniforme 'requerido', disfrutaron de los múltiples actos programados.
Fue un día en rojo y blanco que comenzó a las 11 de la mañana. Desde una hora antes, sin embargo, los organizadores de la cita se afanaban para tenerlo todo listo. Los discursos de Fernando Lamikiz, que reiteró su confianza en el equipo -«tenemos grandes jugadores»-, Iñaki Azkuna, que trató de animar a los presentes, y Juan Mari Arana, presidente de la Agrupación de Peñas, inauguraron la jornada.
Era el momento de los más pequeños. Castillos hinchables, futbolines y una portería en la que calibraban su puntería se convirtieron en sus atracciones. Los más traviesos dieron más de un susto a sus padres; corriendo de un lado para otro se escapaban de su vista. Con 4 años, la pequeña Ane, con la cara roja de saltar, no fue una de ellas. Se estrenó junto a su hermano Gorka, de dos años, y sus aitas. «Es la primera vez que venimos, pero está bien para pasar el rato», apuntaba Javi con el sonido de la txalaparta de fondo.
Pero los primerizos eran pocos. Sino que se le pregunten a una aficionada de Segovia, de la Peña Rojiblanca Barbolla. «Trato de ir a todos los que puedo. En febrero, por ejemplo, fui a Gamiz-Fika», recuerda antes de dejar muy claro su fidelidad al Athletic: «Somos 120 habitantes en el pueblo y 50 somos socios de la peña».
A su lado, un seguidor agitaba una bandera gigante de más de tres metros. Un poco más allá, Emiliano, Adriano, Nello y Michel centraban la atención. Habían viajado desde Italia. Dos días. Sólo para vivir el sentimiento rojiblanco que con raza defienden en el país transalpino como miembros de la peña 'Leones Italianos'.
-¿Por qué del Athletic?
-¿Vaya pregunta!. Es un orgullo. No hay ningún equipo igual en todo el mundo.
Mientras reparten pegatinas, buscan a unos «colegas» de Iparralde para recordar viejas andanzas de otros actos de confraternización. Otros, en cambio, hacían tiempo viendo las exhibiciones de deporte rural o tomando algo en las txoznas hasta la hora de la suculenta comida programada para las 2. Se repartieron mil raciones.
Pero los platos fuertes se reservaron para la tarde. Primero, el homenaje a Zarra. Sus hijas recibieron un obsequio de la Agrupación de Peñas. «Representaba lo que es el Athletic», le definió Arana. Luego, el concierto de Oskorri y más tarde el partido ante Osasuna en pantallas gigantes. «Vamos a ganar», repetían delante de algún aficionado rojillo. Era el colofón para un día en rojo y blanco que se prolongó hasta la una de la madrugada.