El Correo Digital
Lunes, 27 de marzo de 2006
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OPINIÓN
ARTÍCULOS
Plan de electrodomésticos
El Gobierno vasco está estudiando un plan de renovación de electrodomésticos que permita una eficiencia energética, es decir, un menor gasto de energía. A imagen y semejanza de lo realizado en otros sectores (automóviles y calderas de gas), nos proponen modernizar nuestros electrodomésticos e impulsar un menor gasto energético. Ante estas propuestas de ayudas de la Administración siempre se nos presenta la duda de si se hacen pensando en los consumidores y en la reducción de consumos o es una forma de ayuda al sector ante una recesión o caída de ventas. En cualquier caso y puesto que beneficia en principio tanto a las personas consumidoras como a las industrias del ramo, y además se reducen los consumos, tenemos que dar nuestro beneplácito al plan, pero creemos que se queda cojo si sólo se reduce a una subvención.

El derroche que en general hacemos de los recursos naturales, escasos aunque no nos lo parezca, de agua, energía eléctrica, gas y derivados del petróleo (uso abusivo del vehículo privado) es fruto de una economía de la abundancia y del desconocimiento de la realidad a nivel universal. 2.600 millones de personas en el mundo no tienen acceso a la energía eléctrica y otros tantos sufren infraestructuras deficientes que les impiden salir de la pobreza.

Por eso decimos que junto a estas políticas de subvenciones son necesarias otras de concienciación, educación y medidas disuasorias que afecten a todos por igual, independientemente del estatus social o económico, que nos lleven a realizar un consumo responsable y solidario. Sólo el gasto energético de nuestros equipos en 'stand by' supone el 10% de la energía que usan los países de la OCDE. Los ordenadores, vídeos o televisores gastan en esta posición el 50% de su consumo. Eso es ineficiencia. Somos uno de los países europeos con un menor índice de eficiencia energética, ya que consumimos un 19% más de energía por cada unidad del PIB que el conjunto de la UE.

Para la reciente celebración del Día mundial de los derechos de las personas consumidoras, proclamado por Kennedy en el año 62, el tema propuesto por Consumers International era precisamente el de el acceso sostenible a la energía para todos. Nos instan a los gobiernos, empresas y particulares a aumentar los esfuerzos para reducir la tendencia a la producción y consumo de energías poco eficientes; impulsar el suministro de fuentes de energía alternativa sostenible; fomentar la inversión en recursos renovables; reducir la utilización de fuentes tradicionales como los hidrocarburos; ofrecer incentivos para propósitos de eficiencia energética; y trabajar para conseguir la reducción de emisiones de gases efecto invernadero,

Debemos colaborar entre todos para ser más eficientes y responsables en el consumo de las energías que tenemos a nuestra disposición. Debemos preguntarnos: '¿Y yo qué voy a hacer para conseguir estos objetivos?'. El 'plan renove' de electrodomésticos propuesto por el Gobierno, por el cual se subvenciona la sustitución de aparatos antiguos por otros nuevos de mayor eficiencia energética, se encuadra dentro de una estrategia más amplia de impulsar medidas que incrementen un uso más racional de la energía. Si consumimos menos energía y conseguimos los mismos resultados obtendremos beneficios importantes. Principalmente reduciremos las importaciones energéticas (y su coste económico) y reduciremos los impactos medioambientales de la energía por menores consumos energéticos. Además, estamos ante una buena oportunidad de aprovechar este plan para profundizar en el conocimiento y la concienciación de los ciudadanos en los temas medioambientales.

España es uno de los países europeos que más energía consume por habitante. Y además se consume mal. En 2005, el incremento del consumo energético superó en dos puntos porcentuales el crecimiento del PIB. Crece nuestro consumo energético muy por encima del crecimiento general del país. En otras latitudes ocurre lo contrario. En Dinamarca, por ejemplo, el incremento del consumo energético es apenas de algunas décimas cada año, con crecimientos del PIB similares a los de España. En otras palabras, los daneses son mucho más eficientes que nosotros en el uso de la energía y con muchísimos menos costes consiguen los mismos resultados. Cualquier medida que haga más eficiente el uso de la energía es buena. Lavar los mismos kilos de ropa gastando mucha menos electricidad (y agua) es beneficioso no sólo para la economía del hogar, sino para todo el país. Y lo mismo ocurre si conseguimos fabricar el mismo número de productos con menores consumos. Menor consumo energético también supone reducir las importaciones de petróleo y otros combustibles utilizados en la generación de electricidad.

Este plan tiene también impactos medioambientales positivos. Ayudará a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera, ya que al 'quemar' menos combustible para generar electricidad se emitirán menos gases y se contribuirá a evitar las consecuencias climáticas por el calentamiento de la Tierra. No olvidemos que los nuevos electrodomésticos también son más eficientes en el consumo de agua y por lo tanto contribuirán a una utilización más provechosa de este escaso recurso.

Por último, este plan debe aprovecharse para concienciar a todos de la importancia que tiene cada una de nuestras actuaciones individuales en el medio ambiente. La sociedad no debe dejar pasar la oportunidad que da la motivación económica que supone la subvención del 'plan renove' para concienciar a los ciudadanos de la importancia de estas medidas y de que en cuestiones medioambientales todo cuenta y todo afecta. Esperemos que, poco a poco, los ciudadanos perciban la importancia de estos asuntos y empiecen a sentir de verdad que el medio ambiente es cosa de todos.



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