El mismo día en que David Gilmour, guitarrista de Pink Floyd, cumplía 60 años, el pasado 6 de marzo, salía a la calle su tercer disco en solitario, 'On An Island'. Después de la actuación de la banda en el Live 8 de Londres, celebrado el 2 de julio de 2005, Gilmour declaró su intención de no volver a reunirla más. Sin embargo, en este álbum rico en orquestaciones -tres de los diez temas son instrumentales- ha contado con la colaboración del teclista de Pink Floyd Richard Wright. Hay más invitados de lujo: Phil Manzanera, David Crosby, Graham Nash, Robert Wyatt y Georgie Fame, entre otros.
El álbum ha llegado al número uno en las listas británicas y se está vendiendo muy bien en Europa. Pese a este éxito, Gilmour ha afirmado recientemente que ya sólo compone y graba por «satisfacción propia», y que cualquier intención de seguir con su carrera excede sus expectativas.
'On An Island' fue grabado en el estudio que Gilmour tiene en un barco, el Astoria, anclado en el Támesis, cerca de Hampton Court. El músico ha compuesto los diez temas de este nuevo trabajo, mientras que su mujer, Polly Samson , ha firmado la mayor parte de las letras. Los 'fans' de Pink Floyd no se sentirán fuera de onda escuchando este disco, más tranquilo que sus dos álbumes anteriores en solitario. Hay un marcado clima de nostalgia en las canciones, y una delicadeza procedente de otra leyenda del rock que ya ha pasado los sesenta años.