Sube la trascendencia. Abril se sitúa a la vuelta de la esquina y un nuevo frente alcanza su clímax. Se trata de la Euroliga, que se consumará a finales de ese mes con la 'Final Four' de Praga. En medio, un nuevo atracón de compromisos oficiales para el Baskonia, aspirante a aparecer por Praga en cuatro semanas. Con la lucha por el liderato de la Liga regular también en mente, el TAU encara la fase definitiva del torneo continental. Pasado mañana echará el cierre al Top 16 con su intrascendente pulso con el CSKA. En esta ocasión, debido a que ambos ya están clasificados, la atención se focalizará en Zagreb y en Atenas.
Los desenlaces del Cibona-Efes Pilsen y Panathinaikos-Benetton determinarán su oponente en la antesala de la Final a Cuatro. Ese último escollo, además, se ubica a la vuelta de la esquina. Tras el partido del próximo domingo en Vistalegre -choque de campanillas contra un recuperado Real Madrid-, el aventurero azulgrana volará al día siguiente hacia Zagreb, Atenas, Treviso o Estambul. El destino es una incógnita. La falta de tiempo para preparar ese cruce, en cambio, se da por hecha.
El mejor de tres
La vorágine no parará ahí. El jueves 6, bajo la cúpula del Buesa Arena, se oficiará el segundo acto de esta eliminatoria. En caso de que sea necesario un tercer encuentro -pasará el equipo que gane dos veces-, tendrá lugar la siguiente semana. En principio, según comentaron ayer fuentes baskonistas a este periódico, el martes 11 o miércoles 12.
Si el Baskonia, que jugará con el factor campo en su contra, sale indemne de este reto, archivará el expediente continental por poco tiempo. La anhelada 'Final Four', el escenario reservado a los más grandes, aguardaría el último fin de semana de abril en la monumental ciudad de Praga. Para el TAU, asimismo, representaría su segunda incursión seguida. Una marca a la altura de muy pocos.
Incrustada entre tanta peripecia europea, la ACB puede pasar a un discreto segundo plano. Sólo que al cuadro de Perasovic le conviene no olvidar esta materia. La Liga regular ha iniciado la cuenta atrás y el Baskonia, que ha perdido chispa pero no la efectividad, también olfatea la azotea de este torneo. Por el nuevo reparto de puntos de la Euroliga -blindará el trienio salvo hecatombe- y por disfrutar de la ventaja de cancha en las eliminatorias de mayo. En su calendario de abril destacan unas cuantas visitas complicadas, la mayor, ante el Real Madrid el día 2 de abril.