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Lunes, 27 de marzo de 2006
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DEPORTES
ATHLETIC
El efecto Yeste
El zurdo asume el papel de líder que se le reclama y despliega su mejor juego para sacar al Athletic del agujero
El efecto Yeste
TÉCNICA. Yeste controla ante Cruchaga. / TELEPRESS
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LA FICHA
Edad: 26 años, cumple 27 el 6 de diciembre.

Nacimiento: Basauri.

Temporadas en Athletic: 8.

Partidos con el Athletic: 213.

Goles: 35.

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En el Athletic siempre se ha confiado en la maduración de Fran Yeste. El zurdo de Basauri ha sido visto en su club como un jugador muy especial, un artista al que no se puede programar. Esta claro que en el fútbol el genio surge con el caprichoso sentido de la oportunidad que tienen los futbolistas diferentes, como es él. Su irregularidad le ha costado ser objeto de las críticas de San Mamés, campo del que ha salido este año en un par de ocasiones en medio de sonoras pitadas. La estimación de las gradas es en todos los lados igual. Se aplaude a los que derrochan sudor y se critica a los genios en sus malos días.

Ante el Osasuna se fue con las tribunas puestas en pie para recompensarle por su grandísimo partido. Y por más cosas. Cuando la posición del Athletic era delicadísima, Yeste ha aparecido para convertirse en el jugador determinante. Muchos creen que gran parte de los siete puntos sumados ante Celta, Espanyol y Osasuna hay que atribuírselos a él. Nadie le puede reprochar falta de interés, pese a que en los tres casos se le ha trasladado a la banda, en donde se limita su capacidad para crear peligro.

Aún así, ha participado de forma determinante en los tres goles rojiblancos. En Balaídos, condujo la pelota sesenta metros hasta que encontró a Iraola al borde del área. El usulbiltarra cedió al primer toque a Aduriz y el Athletic logró el tanto del triunfo. Frente al Espanyol, con todo San Mamés con el cronómetro en la mano, remató en el descuento con la pierna derecha una gran asistencia de Iraola. Se lo dedicó a su primogénita, que nació hace unas semanas. Por último, el sábado con Osasuna, lanzó una magistral falta que sirvió en bandeja a Prieto la estocada con la que los navarros cayeron fulminados.

En el club siempre se ha ratificado su confianza en el jugador. El análisis de la entidad es que estamos ante un futbolista especial, que, en versión de los dirigentes, necesita cariño y una atención especial. De hecho, no es raro ver al presidente, Fernando Lamikiz, conversando con él en las concentraciones del equipo. Hay que imaginar lo que le dice. Que debe echarse el equipo a la espalda y que estaría encantado de verle cada día en su papel de jugador de más clase del equipo.

Yeste ha firmado una campaña ejemplar en cuanto a las asistencias. Lleva once, una cifra sólo al alcance de la magia de Ronaldihno. Su importancia en esta faceta es tan descomunal que el siguiente rojiblanco en esta clasificación, Aduriz, aparece en el puesto treinta de este listado y le sobran los dedos de una mano para contar las que ha servido, tres.

El punto débil

De todas formas, su punto débil ha sido el gol, una exigencia que le plantea cada uno de los entrenadores que aparece por Lezama. Por el momento, sólo ha anotado dos tantos, lo que le coloca, junto al ejercicio 2001-02, en su campaña más pobre en este apartado.

Desde luego en la labor en la que ha asumido el liderazgo ha sido en la de criticar al juego del equipo cuando ha hecho falta. Se le podrá discutir la oportunidad, pero la inmensa mayoría de la gente coincide a pies juntillas con su análisis posterior al partido del Espanyol, aquel que proclamó que «jugando así, ganaremos pocos partidos».

Hasta Clemente, que reprocha esos mismos comentarios a los periodistas, salió a darle la razón. Pero por suerte para los rojiblancos, Yeste no sólo desplegó su plumaje de crack ante los micrófonos. Lo hizo horas después en el campo también. Y demostró además que los éxitos no se logran sólo con talento. También requieren esfuerzo. San Mamés le ovacionó por las dos cosas.



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