Don Juan Carlos y doña Sofía inician hoy una visita de Estado de tres días a Francia en un momento crítico para el país vecino por la protesta de sindicatos y estudiantes contra el Gobierno de Dominique Villepin y su proyecto de Contrato Primer Empleo, que los jóvenes equiparan a un 'contrato basura'. El alto el fuego decretado por ETA estará en las conversaciones que el Rey mantendrá en París con el presidente Jacques Chirac y el jefe del Ejecutivo galo.
Los Reyes hallarán una Francia convulsa por las huelgas y manifestaciones contra la política gubernamental. Mañana, día en que don Juan Carlos tiene previsto reunirse con el ministro Villepin y visitar la Asamblea Nacional, el Senado y el Ayuntamiento de París, las organizaciones sindicales y estudiantiles han convocado una jornada nacional de protesta que podría degenerar en altercados con la Policía.
Fuentes diplomáticas explicaron que el Ministerio de Exteriores francés considera la situación «caldeada», pero no espera incidentes que obliguen a modificar el programa de la visita real. De hecho, los organizadores se han puesto en contacto con los convocantes del paro del martes y han acordado «respetarse mutuamente»; es decir, que la Policía francesa les deje manifestarse y, a la vez, que ellos hagan cuanto esté en su mano para no entorpecer los actos de la visita de Estado. La Casa Real espera que todo transcurra «con absoluta normalidad», afirmó uno de sus portavoces.
La visita comenzará hoy a mediodía con la llegada de los Reyes al aeropuerto parisino de Orly, donde serán recibidos por la ministra francesa de Defensa, Michelle Alliot-Marie.