Nacido en Pamplona hace 54 años e ingeniero técnico agrícola, Javier Erro se dio a conocer como secretario general de ARAG-Asaja y es consejero de Agricultura desde 1995. «Saber transmitir la calidad del 'Rioja' es una de las claves», afirma.
-En su opinión, ¿qué supone este Foro del Vino para La Rioja?
-Con esta quinta edición, La Rioja se consolida como uno de los referentes más importantes a nivel mundial en la generación de debate y opinión acerca de la vitivinicultura y todo lo que la rodea. La trayectoria de los cuatro foros celebrados hasta ahora es nuestro mejor aval y, de hecho, en esta edición hemos logrado completar el mejor plantel de ponentes de todas las ediciones. La Rioja será, a lo largo de estas jornadas, el centro de atención del mundo vitivinícola mundial, lo que viene a reforzar nuestro papel como una de las regiones productoras más importantes.
-Llega en un momento delicado por el descenso del consumo, ¿qué recetas ofrece 'Rioja'?
-Ante todo, calidad. Puede sonar a tópico, pero es la realidad; si por algo se caracteriza el vino de 'Rioja' es por su calidad. Y es precisamente esta calidad la que le ha proporcionado el prestigio del que goza en todo el mundo. Saber transmitir las bondades y la calidad de este producto es una de las claves para aumentar el conocimiento y el consumo de nuestros vinos en un mercado que, por otra parte, está globalizado y que ofrece la oportunidad de colocar nuestros productos en cualquier país del mundo.
-¿Cuál es la asignatura pendiente de cara al mercado exterior?
-No creo que se pueda hablar de asignaturas pendientes, sino de retos, objetivos, que tiene que afrontar el 'rioja'. Y en este sentido, quizá los mayores esfuerzos deberán centrarse en saber optimizar los instrumentos de marketing que actualmente existen. La competencia es cada vez mayor, cada vez hay más países que producen vinos y los comercializan en mercados muy diversos. Los vinos riojanos tienen cimentado su prestigio en su indudable calidad, y así son reconocidos. Pero, en un mercado tan competitivo y abierto, no basta con saber que se está elaborando un vino de gran calidad. Hay que hacer llegar esta realidad al mayor número posible de potenciales consumidores.
-A su entender, ¿qué modelo se debería imitar? ¿El australiano, el italiano?
-Los vinos de La Rioja tienen su propia personalidad, adquirida a lo largo de la historia a través de una forma de elaborarlos. Nuestro modelo es, claramente, el que vincula la producción y elaboración de los vinos a una cultura, una tradición, una historia y un territorio. No es una mera actividad económica, sino mucho más, una forma de entender la propia identidad de una región. No se trata, por lo tanto, de imitar otros modelos, sino de defender aquel que consideramos el mejor para las características de nuestros vinos y que los hace más competitivos.
-¿Qué conferencia no se perderá?
-Creo que hemos configurado un programa muy atractivo. Quien esté interesado en conocer las últimas tendencias, las opiniones más autorizadas, tiene una oportunidad única en este Foro Mundial del Vino. No me atrevería a destacar ninguna conferencia ni a ningún conferenciante, porque seguramente sería injusto con el resto. Todos son primeras autoridades en cada uno de los campos que se van a abordar. Yo no me perdería nada.