Al menos 30 personas han muerto hoy por la explosión de un artefacto en una base militar de Tel Afar, en el norte de Irak, según fuentes policiales. La explosión se ha registrado en la base de Kask y el atentado ha sido obra de un terrorista suicida. Por su parte, el gobernador de la provincia de Bagdad, Husein Al Tahan, ha anunciado hoy que va a interrumpir toda cooperación con las tropas estadounidenses hasta que se abra una investigación independiente sobre la muerte ayer de veinte chiíes en una mezquita.