El ministro del Interior, José Antonio Alonso, ha dicho hoy que la detención ayer de dos presuntos etarras se debe interpretar "en clave de normalidad democrática y aplicación normal de la ley", y ha insistido en que hay que comprobar "si los hechos se ajustan a las declaraciones" tras el alto el fuego de ETA.
Alonso ha indicado que "mas allá de las declaraciones tiene que haber una constatación objetiva de hechos, que consolidarán esa esperanza que se puede tener de principio, pero ante la que hay que ser muy prudentes". Ha explicado que los servicios de información e inteligencia "irán diciendo como evoluciona la situación" y ha sostenido que "no hay ni debe haber ninguna rebaja de la función constitucional y legal de las Fuerzas de Seguridad, ya que "el Estado no puede abdicar de sus competencias", pues "sería un disparate inasumible en términos constitucionales y legales".
Sobre la reunión entre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, el ministro ha estimado que se plantea "con un buen tono y en claves de lealtad recíproca". El ministro consideró que el colectivo de presos de ETA ha recibido la noticia de alto el fuego permanente con "expectación", pero dijo que el Gobierno no saca "conclusiones excesivamente precisas ni precipitadas" y señaló que aunque para llegar al proceso actual "ha apretado mucha gente", es la dirección de ETA la que toma las decisiones.
Dependencias policiales
Por otra parte, los dos hombres detenidos ayer en Bilbao por su presunta relación con el comando de ETA que atentó en septiembre de 2003 contra dos ertzainas en el puerto de La Herrera, en Rioja Alavesa, continúan en dependencias policiales, según ha informado el Departamento de Interior.
Las mismas fuentes no quisieron precisar cuándo se producirá el traslado de los dos arrestados, uno de los cuales está vinculado también en acciones de kale borroka. Los detenidos son Luis Damborenea y Dani Yaniz y su arresto se produjo por por orden del titular del Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu.
Las detenciones son consecuencia de la investigación llevada a cabo desde 2003 por la Ertzaintza. Las pesquisas dieron como resultado la localización de evidencias que llevaron a la Audiencia Nacional a ordenar su detención y puesta a disposición de este órgano jurisdiccional.