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Martes, 28 de marzo de 2006
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CULTURA
LOLA HERRERA ACTRIZ
«Hago televisión para que la gente sepa que no he muerto»
La intérprete vallisolitana recogió ayer el premio Ercilla por toda su trayectoria profesional dedicada al espectáculo
«Hago televisión para que la gente sepa que no he muerto»
TRAYECTORIA. Lola Herrera, premiada en Bilbao. / JOSE MARI LÓPEZ
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PREMIOS ERCILLA 2005
Teatro

Trayectoria: Lola Herrera.

Actor: José María Pou.

Actriz: María Botto.

Revelación: Leticia Martín.

Intérprete de reparto: Juan José Otaegui.

Creación dramática: 'Hamelín' (Animalario).

Espectáculo teatral: 'El rey Lear'.

Producción vasca: Vaivén producciones por 'Nasdrovia Chejov'.

Labor teatral: Revista 'Artez'.

Toros

Triunfador de la Feria: Juan José Padilla.

Trofeo Arte, Saber y Toros al momento estelar: Julián López, el Juli.

Premio Manolo Chopera el fomento de la fiesta: Alfonso Ybarra.

Toro más alegre: 'Fandanguillo', de la ganadería de Torrestrella.

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Una viuda que narra con un monólogo su triste vida delante del cadáver de su marido; una mujer desesperada que lucha por sacar a su hija del abismo; la directora de una academia de jóvenes promesas del espectáculo. Todas ellas con la calidez de una misma voz, la de la veterana actriz Lola Herrera. Una larga carrera, de más de cuarenta años, por la que ha tenido que afrontar muchos sacrificios, como dejar de dormir en su cama la mayoría de los días, estar sin su gente y, sobre todo, y dejar de ver a sus hijos «durante mucho tiempo». En reconocimiento a tanto esfuerzo recogió anoche el premio Ercilla de teatro, en la categoría de Trayectoria Profesional. Aunque, dice ella, «el verdadero galardón es poder trabajar a lo largo de mi vida en una profesión que he elegido». De momento, seguirá con su pasión porque hoy empieza el rodaje de una nueva película y le esperan multitud de proyectos para que siga disfrutando de los escenarios y compartirlos con jóvenes promesas . «Es hermoso encontrar a gente que empieza en la vida».

-Un premio a toda una carrera como actriz, ¿cómo se siente?

-Muy bien y como no sé cuantos telediarios me quedan, todavía lo puedo disfrutar.

-Le han puesto el listón alto.

-Lo que haga ahora en adelante no entra dentro del galardón. Pero los listones no me los pone nada ni nadie, sólo yo. Se agradecen mucho estos reconocimientos, aunque el gran premio es poder trabajar a lo largo de tu vida en una profesión que has elegido.

-¿Por qué optó por la actuación?

-No nací queriendo ser artista, sino que fue una cadena de circunstancias hasta que descubrí que sobre el escenario tenía unas sensaciones únicas. Además, en mi familia eran muy aficionados al espectáculo y siempre he contado con ellos. Algo que considero muy importante porque los padres tienen que apoyar a sus hijos en sus sueños.

-Más de cuarenta años dedicados a esta profesión, ¿qué queda de la Lola que debutó en el cine con 18 años?

-Todo el poso de la niña aquella, que no se ha ido a ninguna parte, sino que está concentrada y aparece de vez en cuando. No he perdido la ingenuidad y, a veces, soy muy pequeña. Yo quiero perseguir una utopía porque sino es muy difícil vivir.

-Complicado en una profesión que se asocia con lo frívolo y el 'glamour'.

-Esos son tópicos, porque mi profesión es muy esclava, no puedes ni darte de baja. Está llena de sacrificios

-¿Cómo cuáles?

-No duermes en tu cama la mayor parte de los días del año porque estás de gira. No estás con tu gente. Y lo lo peor de todo ha sido tener que echar a correr y tardar mucho tiempo en ver a mis hijos cuando eran pequeños. Eso lo he llevado muy mal porque es un tiempo que no lo recuperas nunca.

-Los premios se los han dado por sus papeles en teatro, y la popularidad, sin embargo, la televisión.

-Pero mi formación, mi disciplina y mi pasión es el teatro.

-¿Trabajar para la pequeña pantalla es más relajado?

-No, es muy duro porque son muchas horas de trabajo y normalmente son papeles muy superficiales. Coges una serie y tienes un personaje que siempre dice las mismas cosas. Siempre que hago televisión es para que la gente sepa que no he muerto.

-Sobre todo entre los jóvenes.

-Las nuevas generaciones me conocen únicamente por lo que he hecho en televisión, por ejemplo, con la serie 'Un paso adelante'. Algunos chicos han venido al teatro por mi papel en la serie. Es necesario asomarse a la pequeña pantalla, pero no quedarse mucho tiempo seguido.

-Ahora está en pleno rodaje de una película. ¿Algún día le llegará su gran papel en el cine?

-No existen los grandes papeles, sino las grandes historias. De cine he hecho muy poco, pero no es algo que me quite el sueño.

-Muchas funciones con la obra 'Cinco horas con Mario', ¿no tiene miedo a que la encasillen?

-La gente siempre te pone etiquetas quieras o no. Así que lo importante es que la gente se siente en las butacas, les conmuevas por algo y que haya una comunicación.

-En 'Solas' vuelve a encarnar un papel dramático, ¿en su vida hay más sonrisas que en los escenarios?

-Por supuesto, yo tengo muchas patas de gallo de todo lo que me río. La risa es la mejor terapia. Aunque me han etiquetado de actriz dramática y he intentado desmarcarme en más de una ocasión. Pero los que me contratan parece que quieren verme en ese tipo de trabajo.

-¿Se lleva a casa los personajes?

-En algún rincón está ese personaje, aunque no ejerces de él. Te acompaña a lo largo del día y eso no significa que vaya de él y esté trastornada.

-¿La actuación le sirve para expresar emociones?

-Es como un regenerador, una terapia continua.

-Así que se ahorra en psiquiatras.

-No, desde hace muchos años trabajo cosas con una psiquiatra porque me ayuda a saber más de mí y a clarificar cosas porque yo soy muy curiosa.

Madre e hija

-Su profesión también sirve para tratar temas peliagudos.

-Es una plataforma, en la que en muchas ocasiones se cuestiona a la sociedad. Temas como el maltrato, la soledad y la despreocupación por el otro.

-Ha trabajado con muchos jóvenes, ¿qué ha aprendido de ellos?

-Mucho, se pueden intercambiar experiencias . Me gusta mucho su frescura y esa ilusión. Es hermoso encontrar a gente que empieza.

-En 'Solas' vuelve a compartir escenario con su hija, Natalia Dicenta. ¿Tanto tiempo juntas no genera tensiones?

-Como en cualquier compañía, familia o pareja.

-¿Ha resultado fácil hacer de madre en la ficción de su propia hija?

-Nos conocemos muy bien y eso facilita todo porque el trabajo que hacemos es de hilar muy fino y me he apoyado mucho en ella.

-Pero usted se lleva los premios, como el Max a la mejor intérprete femenina, categoría en la que competía con Natalia.

-Hay una gente detrás que necesita de estímulos, siempre que sea por un buen trabajo y mi hija ha hecho algo muy complicado y se lo merecía más que yo.



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