El Baskonia ejercerá de sujeto paciente en la última jornada del Top 16, que comenzará a disputarse mañana. El trasiego de la competición ha deparado un encuentro en el Fernando Buesa Arena ante el CSKA sin ninguna trascendencia clasificatoria. Casi es un contrasentido que baskonistas y moscovitas no se jueguen nada aparte del prestigio después de haber protagonizado batallas cruciales en las tres últimas temporadas. Con todo, las entradas están agotadas para un encuentro cuyo resultado no cambiará el orden clasificatorio del Grupo F.
Porque, en realidad, el TAU no adivinará su futuro en los cuartos mirando a la bola de cristal de Zurbano, sino dependiendo de los resultados que se produzcan en el Grupo G. En este lote, Cibona Zagreb, Benetton Treviso, Panathinaikos y Efes Pilsen se juegan también mañana el pase a cuartos. Al Baskonia no le queda otro remedio que esperar para conocer a su próxima pareja de baile, aunque tiene sus preferencias claras. Tanto en el seno del club azulgrana como en la plantilla que dirige Velimir Perasovic el rival más apetecible es el Cibona Zagreb, al tiempo que se cruzan los dedos para evitar un emparejamiento con el Panathinaikos. La semana pasada, el presidente del TAU, Josean Querejeta, ya remarcó la relatividad de elegir a uno u otro rival, pero también dejó entrever su preferencia por un cruce con el Cibona antes que con los atenienses.
Deseo y realidad
Pero una cosa es el deseo y otra la realidad. Serkan Erdogan no esconde la aspiración de medirse al conjunto croata al entender que «dispone de una plantilla más corta». El escolta turco establece el punto de comparación con el poderío del Panathinaikos. En su opinión, la escuadra ateniense «tiene diez jugadores que pueden cambiar el partido en cualquier momento».
Sin embargo, el jugador otomano aplica la lógica y pronostica un final de segunda fase que difiere de sus preferencias. De cara a los choques de mañana, prevé que el equipo de Obradovic batirá al al Benetton en el OAKA y que el Cibona caerá en Zagreb frente al Efes Pilsen. «Creo que el Panathinaikos quedará primero del Grupo G. Es muy difícil que el Cibona gane por cuarta vez en lo que va de temporada al Efes Pilsen», pronostica.
Por su parte, Kornel David coincide con Erdogan a la hora de apuntar el rival más esperado -el Cibona- mientra remarca que «el Benetton tampoco sería un mal emparejamiento porque es un equipo que ya conocemos». Sin embargo, el ala-pívot húngaro difiere en el posible desenlace del Grupo G. «Creo que va a quedar primero el Cibona, porque tiene la última oportunidad de clasificarse». Los deseos del magiar también pasan por regatear al Panathinaikos y no sólo por razones deportivas. «La desventaja de campo sería un problema si juegas contra el Panathinaikos y llegas al tercer partido. Entonces, sería un duelo que supondría una gran presión para los árbitros».
Tocar madera
Pero los hay que aferran la bandera de la diplomacia o incluso tocan madera a la hora de elegir un rival teóricamente más débil que pueda dar después la sorpresa. «Me da lo mismo quién nos toque. Al final, tendremos que ganar un partido fuera de casa si queremos ir a la 'Final Four'». Travis Hansen no muestra favoritismo alguno en sus palabras, pero deja entrever una sonrisa cómplice cuando se le menciona al Cibona Zagreb como posible escollo en la serie de cuartos.
Quien no quiere ni poner nombre a un posible rival es el capitán Luis Scola. «Si todos quieren al Cibona, espero que no nos toque. Siempre que elijo equipo o alguien lo hace la cosa termina mal», sentencia. Para el interior porteño, el galimatías final del Grupo G obliga a ser conservador a la hora de aventurar quién será primero del lote. «Dada la cantidad de resultados que se pueden dar, es difícil apostar. Todo indica que el Panathinaikos va a quedar primero, pero no lo digo con total seguridad. No me sorprendería que sucediera otra cosa».