El asfalto es el espejo del ciclismo. Como en el cuento: Espejito, espejito, ¿quién es el mejor corredor? El asfalto siempre responde. Durante los últimos siete años, el elegido ha sido siempre el mismo: el príncipe americano, Lance Armstrong. Sólo una vez, un día, en una etapa del Dauphiné Liberé de 2004, en aquella cronoescalada al Mont Ventoux, la imagen del cristal pareció emborronarse. Un momento de duda. Aquella tarde, un escalador de Igorre vestido del Euskatel-Euskadi pasó un paño sobre el espejo y borró el nombre impreso por el dedo del americano. Le aventajó en dos minutos y batió el récord de la ascensión. Ahí sigue esa plusmarca. Y ahí, en aquella cima, se quedó aquella sensación. Duró un momento, hasta que el Tour rompió el hechizo de Mayo y volvió a repetir el apellido del elegido de Dallas. Ahora, el vizcaíno pedalea de nuevo hacia ese espejo: quiere volver a preguntar.
-Desde hace un par de años el estado físico de Iban Mayo es siempre una incógnita. ¿Cómo llega a la Vuelta al País Vasco?
-Estoy con ganas, motivado. Para el equipo es una vuelta importante. Tenemos que intentar hacerlo bien, aunque hay que tener en cuenta que vienen los mejores.
-¿Parte como líder del equipo o en segunda fila?
-De líder del equipo veo a uno, a Samuel (Sánchez). Está fuerte. Se le ha visto muy bien en la París-Niza. El resto espero que estemos ahí. Todos los días son duros. Y tenemos la obligación de estar delante.
-Esta edición presenta como novedad el suplemento de una etapa más. Más duro, pues.
-Y se va a notar ese sexto día. Además, la contrarreloj final decidirá la carrera.
-¿Tiene algún día marcado con una cruz?
-Todos. Todas las etapas son duras. Son buenos recorridos para moverse, aunque será difícil.
-Decía al inicio del año que necesitaba ganar algo para reencontrarse con el Mayo de hace un par de años. Ahora, con la Vuelta al País Vasco, tiene una buena oportunidad.
-De las mejores. Es el lugar perfecto para romper mi mala racha. Es una vuelta del calendario UCI Pro Tour y se corre en casa.
A por confianza
-En la pasada Vuelta a Castilla y León estuvo muy activo. ¿Probándose?
-Sí. Haciendo trabajo de equipo, buscando sensaciones. Y cogiendo confianza.
-¿Qué balance hace de esa carrera?
-Vine contento. He notado que iba a más.
-¿A qué aspira en la Vuelta al País Vasco, a la general o a alguna etapa?
-Para la general lo tengo complicado. Y las etapas son todas muy parecidas. Irá cayendo gente y puede haber opciones. Estando bien se puede hacer daño el primer día. Bueno, en cualquier etapa. Hay mucha montaña.
-En su palmarés tiene ya una Vuelta al País Vasco y ha sido segundo en otra ocasión. ¿Se puede ver a un Mayo a ese nivel?
-Será difícil. Lo haré lo mejor posible. En el equipo están bien Samuel y Haimar (Zubeldia). Tenemos corredores para estar con los mejores. Ganar es siempre muy difícil. El primer día puede haber sorpresas; también el tercero, y luego está la contrarreloj, más larga que en ediciones anteriores.
-Para ganar la ronda hay que hacerlo bien en la contrarreloj final. ¿Eso le perjudica?
-Bueno, las cronos de la Vuelta al País Vasco no se me dan mal. No son para especialistas. Esos cambios de ritmo (subidas a Avellaneda, Beci y La Herrera) me van bien.
Sin Giro de Italia
-La dirección del Euskaltel-Euskadi ha decidido reservarle para el Tour y no incluirle en el Giro, una carrera que quería conocer. ¿Le altera mucho los planes?
-Si el Giro hubiera estado en mi calendario, creo que ahora mismo estaría en el buen camino desde el punto de vista físico. Pero al final se ha descartado y correré lo que está programado. Tras la Vuelta al País Vasco disputaré las clásicas belgas y luego ya habrá que ir preparando el Tour, con carreras como el Dauphiné o igual la Volta a Cataluña
-¿Le apena no debutar en el Giro de Italia?
-Pues sí. Además, me estaba preparando para estar bien en las fechas del Giro, pero, bueno, no pasa nada. Está claro que lo más importante es el Tour y allí iremos.
-¿Tiene la sensación de que ha vuelto al buen camino, hacia la imagen de aquel corredor que tanto ilusionó en 2003 y 2004?
-Sí, me noto mejor. Claro que tampoco es difícil sentirme mejor que el año pasado. A ver si cojo un poco de confianza y salen las cosas.
-Pese a que ha rozado la victoria en varias ocasiones, el Euskaltel-Euskadi es el único equipo del UCI Pro Tour que aún no ha estrenado su palmarés en 2006. ¿Comienza eso a presionar a la plantilla?
-Hombre, lo comentamos entre nosotros, pero no pasa nada. Sí que nos cuesta ganar, pero queda temporada por delante.
-Nombre un favorito para la Vuelta al País Vasco.
-Ufff. La verdad es que no sé ni quién corre. ¿Viene Basso? Hombre, no sé, el Liberty, el Discovery y el Baleares han demostrado que están muy fuertes.