Fernando Alonso está convencido de que puede proclamarse por segundo año consecutivo campéon del mundo de Fórmula 1. A seis días del Gran Premio de Australia, tercera carrera puntuable de esta temporada, al asturiano se muestra muy satisfecho con el comportamiento de su monoplaza en las citas de Bahrein, donde ganó, y Malasia, donde acabó segundo por detrás de Fisichella, su compañero de escudería. «Sabemos que el coche es más competitivo y tenemos la convicción de que será más rápido en las próximas dieciséis carreras», declaró en una entrevista realizada por Renault.
«Es una sensación difícil de explicar, pero después de ver lo que puede hacer el coche no tengo dudas de que podemos ganar otra vez el campeonato. Soy muy optimista después de las dos primeras carreras», admitió. Alonso también habló de la cita de este fin de semana en Melbourne. En su opinión, la pasión que sienten los australianos por la Fórmula 1 convierte el circuito de Albert Park «en una de las mejores atmósferas» de la temporada.
Los grandes en 2008
Para el piloto español, los puntos fuertes de Renault en los últimos han sido la tracción y la buena frenada del vehículo, «unas características que se necesitan en el Gran Premio de Melbourne, por lo que el R26 se acoplará al circuito». «La clave de la carrera -añadió- será la baja velocidad de las variantes, a las que se llega en sexta o séptima marchas y se frena fuerte. El coche es bueno en esas áreas. Fuimos rápidos en 2005 y debería ser igual en 2006».
Mientras, BMW, Honda, Mercedes, Renault y Toyota, los cinco grandes constructores de la Fórmula 1 reunidos en la GPMA (Grand Prix Manufacturers Association), se han inscrito para el Mundial de 2008 con el fin de tener voz y voto en las decisiones que se adopten a partir de ahora y que van a afectar al futuro reglamento técnico, ya que en 2007 acaba un importante ciclo con la caducidad del llamado 'Acuerdo de la Concordia'.