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Martes, 28 de marzo de 2006
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Bush y Blair idearon falsas provocaciones para justificar la invasión de Irak
Planificaron la guerra cuando inspectores de la ONU aún buscaban en territorio del país del Golfo los arsenales prohibidos
La explosión del 'USS Maine' en la bahía de La Habana justificó en 1895 la guerra con España por la que Estados Unidos facilitó la independencia de Cuba, mientras que en 1964 un episodio semejante con el destructor 'Maddox' en el golfo de Tonkin argumentó la contienda de Vietnam. Para la de Irak, el presidente, George W. Bush, y el primer ministro británico, Tony Blair, pensaban disfrazar de bombardero un avión sin piloto con los colores de la ONU, con la esperanza de que Sadam picase el anzuelo y lo atacase.

Ésta es una de las provocaciones que ambos líderes idearon en una reunión mantenida en la Casa Blanca apenas dos meses antes de la invasión, según las notas del encuentro que tomó el consejero jefe de política exterior de Blair, David Ma- nning. Parte del contenido de aquel encuentro, en el que participaron los asesores de ambos líderes, había sido filtrado por el abogado y profesor de derecho británico Philippe Sands en su libro 'Mundo sin ley', así como por el Canal 4 de Londres, pero ha sido el diario estadounidense 'The New York Times' el primero en poner sus manos sobre la memoria de la reunión.

Al discutir en esos días de enero -en los que aún trabajaban en Irak los inspectores de la ONU- el futuro de una invasión para la que ya tenían fecha, Bush y Blair barajaron la posibilidad de que no se encontraran armas de destrucción masiva, lo que no les impediría seguir adelante con sus planes bélicos, se prometieron. Con o sin resolución del Consejo de Seguridad, algo que ambos buscaban sinceramente porque serviría de «póliza de seguro contra lo inesperado», escribió Manny en las cinco páginas que resumían el encuentro.

«Si algo saliera mal con la campaña, o si Sadam incrementara lo que hay en juego quemando los pozos de petróleo, asesinando niños o fomentando a división interna, una segunda resolución nos daría cobertura internacional, especialmente con los árabes», dijeron.

Asesinar a Sadam

Ambos líderes, que no pasarán a la historia como visionarios, contemplaron incluso asesinar al dictador y calificaron de poco probable» que se dieran enfrentamientos internos entre grupos étnicos o religiosos cuando desapareciera el líder iraquí. En sus expectativas, la intervención aérea sería rápida, «probablemente cuatro días». Para la posguerra, Blair advirtió a Bush que «se vería raro» que entregasen el poder «a otro dictador», en lo que Bush estuvo de acuerdo. Por ello diseñaron una transición hacia un nuevo Gobierno que previeron de «complicada pero manejable». La fecha que establecieron fue el 10 de marzo. Los marines estadounidenses cruzaron la frontera de Kuwait con Irak el 19, sin el apoyo de Naciones Unidas.



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