El presidente del Gobierno y el jefe de la oposición intentarán recuperar hoy en La Moncloa la unidad de los dos grandes partidos para que el alto el fuego de ETA sea definitivo. Portavoces de ambas formaciones coincidieron ayer al asegurar, en las horas previas al encuentro, que José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy acudirán «sin reservas» a la entrevista. El presidente, dispuesto a restablecer su confianza en el líder del PP y compartir con él su estrategia. El dirigente popular, decidido a desempeñar un papel «constructivo» y servir de garante del cumplimiento del Pacto Antiterrorista.
En La Moncloa esperan que la reunión sirva para confirmar que Rajoy ha sustituido la línea de oposición dura por una estrategia de moderación. El principal objetivo de la entrevista, explicaron fuentes gubernamentales, es restablecer los puentes rotos con el PP.
El jefe del Ejecutivo acudirá «con la mejor disposición, sin condiciones» previas, dispuesto a compartir «información» sobre la situación de la banda y sobre el mecanismo con el que verificará que la tregua es real. Aunque ya tiene en mente la 'hoja de ruta', quiere contar con Rajoy para diseñar «una estrategia compartida» que permita aprovechar esta oportunidad.
Rodríguez Zapatero dejará claro al jefe de la oposición que las 'líneas rojas' están marcadas ya en la resolución que el Congreso aprobó en mayo de 2005, que garantiza que «no se pagará un precio político» a cambio del abandono de las armas.
El jefe del Ejecutivo cree que el líder del PP está sometido a presiones dentro de su propio partido, pero confía en obtener su apoyo expreso en el encuentro, el quinto desde que ganó las elecciones. Para «ponérselo fácil», ha dado orden a los suyos de dejar a un lado cualquier crítica a la espera de lo que ocurra en la entrevista. Los socialistas temen que, de no recuperar la unidad de actuación con el PP, a Rodríguez Zapatero le resulte imposible acabar con ETA.
Prueba del renovado interés por no polemizar fue el tono conciliador que el secretario de Organización del PSOE empleó durante la rueda de prensa posterior a la reunión de la dirección su partido. José Blanco aseguró que éste no es el momento de los reproches, sino del consenso, resaltó que el espíritu del Pacto Antiterrorista es la unidad y advirtió de que «nadie tiene derecho a ponerla en peligro». El 'número dos' de los socialistas subrayó que Zapatero deberá ser «leal» y «colaborar» con el PP, mientras que el primer partido de la oposición tiene la «obligación» de respaldar al presidente, que es a quien corresponde la política antiterrorista.
Mariano Rajoy afronta su primera conversación con Zapatero tras la declaración de la tregua con un «espíritu constructivo», dispuesto a contribuir «sin reservas» al final del terrorismo y asumir «un compromiso de mutua colaboración», según declaró el secretario de Comunicación del PP, Gabriel Elorriaga, al término de la reunión del comité ejecutivo popular.
El líder del primer partido de la oposición acude a La Moncloa con un amplio aval de la dirección de su partido para colaborar con el Ejecutivo socialista en el proceso abierto. Primero en la reunión de 'maitines' y después en la sesión del ejecutivo, los dirigentes populares respaldaron la línea oficial de cierre de filas con el Gobierno y coincidieron en que esa actitud debe combinarse con un planteamiento «exigente». Así, Rajoy va a demandar la máxima transparencia y el cumplimiento de los principios sobre los que se asienta el Acuerdo por las Libertades. Incluso, algunos miembros de la cúpula popular no descartan que reproche a su interlocutor, aunque de forma elegante, la falta de información de la que se sintió víctima en el proceso previo al alto el fuego de ETA.
El único documento
La posición de Mariano Rajoy se moverá dentro del equilibrio de ambos principios con la voluntad de convertirse en «la garantía de que los pasos que se vayan a dar se hagan dentro del marco del Pacto Antiterrorista», como explicó Elorriaga, quien aseguró que el PP acude con el pacto del año 2000 como único documento de referencia.
El primer síntoma de que el PP renuncia a utilizar la lucha antiterrorista en su discurso pudo apreciarse en la intervención del secretario de Comunicación, que se esforzó en mencionar los puntos de coincidencia que mantienen con Zapatero sin aportar críticas. «Nos quedamos con una cosa que ha dicho el presidente: que este comunicado no vale», dijo el dirigente popular, y exigió una declaración del final de las hostilidades por parte de los terroristas para lo que indicó que será necesaria «una comprobación» de su voluntad. Señaló que van a exigir que no se pague precio político por el abandono de las armas, respeto a las víctimas y pleno funcionamiento del Estado de derecho,
Elorriaga sí criticó las declaraciones de Jesús Eguiguren sobre contactos con Batasuna. «La opinión pública merece explicaciones».