Un total de 6.586 abonados del Alavés firmaron en contra de Dmitry Piterman en respuesta a la campaña de adhesiones impulsada por las peñas, según hizo público anoche el colectivo convocante. En resumidas cuentas, más de la mitad de los socios se sumó a la medida de protesta, a través de la cual los organizadores pretenden dejar de manifiesto el descontento del aficionado vitoriano con la gestión deportiva y social del presidente. Como la entidad albiazul dispone de 12.341 seguidores fieles -dato que aportó el vicepresidente José Nereo Ruiz en la última asamblea de accionistas-, los firmantes suponen el 53% de la masa social que acude cada quince días a Mendizorroza.
5,3 abonados de cada 10 pusieron su nombre, apellidos y el número del carné de esta temporada contra Piterman. La recogida de firmas tiene un carácter testimonial, sin toque notarial, pero al menos prueba el hartazgo de un amplio sector de la hinchada del Alavés frente a los modales y comportamientos del máximo accionista de la sociedad anónima albiazul.
Las peñas reunieron los seis millares y medio de rúbricas a su causa en dos partes. La primera recogida, y la más notoria, se produjo antes del partido contra el Sevilla, el domingo 12 de marzo. Aquel día contabilizaron 5.036 nombres de socios, según hicieron público entonces. Repitieron la iniciativa con motivo del encuentro frente al Celta, jugado entre semana, el miércoles 22 de marzo, para dar la oportunidad a aquellos abonados que no pudieron estampar su nombre la primera vez ante la aglomeración de personas en las mesas. Esta vez, los firmantes fueron 1.550, de acuerdo al cómputo facilitado ayer, después de una reunión de casi tres horas que sirvió a los peñistas para completar y verificar el recuento y avanzar en futuras propuestas e iniciativas hasta la conclusión de la temporada.
Entrega en mano
Cumplido el propósito y con la «satisfacción» por la respuesta encontrada entre los abonados del Alavés, las peñas pretenden entregar a Piterman las firmas recabadas contra él en un encuentro que está por determinar. El propósito de los colectivos de seguidores consiste en ofrecer en mano las rúbricas al presidente, bien en las oficinas del club, como es el deseo de los aficionados, bien en un entrenamiento del primer equipo.