La huelga convocada por los colegiados para el próximo fin de semana, con un Barcelona-Real Madrid de por medio, tiene pocos visos de poder paralizar el fútbol ya que la Liga Profesional (LFP) está convencida de que en última instancia se alcanzará un acuerdo económico y que incluso sin él se encontrarían árbitros suficientes para pitar.
Además, algunas fuentes del propio colectivo arbitral, más dividido de lo que aparenta, han reconocido que en las últimas horas «se han acercado posturas» para evitar el paro. Un plante que los sectores más críticos a la Federación consideran una maniobra urdida por el propio presidente Ángel Villar para resolverla en última instancia y tratar de recuperar prestigio.
A pesar de estas informaciones oficiosas que invitan al optimismo, el presidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), Victoriano Sánchez Arminio, ha enviado una circular a los colegiados de Primera y Segunda División en la que les conmina a que no acepten el pago de las cantidades adeudadas a través de la LFP. En ese escrito de tres puntos, adelantado por la Ser, se insta a los árbitros a cumplir el plante si el dinero que reclaman no pasa antes por la Federación. «La intervención directa de la LFP en el pago de nuestros honorarios no es ni el cauce legal ni el reglamentario establecido para tal fin», afirma el primer apartado de la misiva.
Números de cuenta
A continuación, el CTA recuerda a los árbitros que no deben facilitar sus números de cuenta a ningún otro organismo fuera de la FEF y el propio Comité. Por último, y en esta misma línea, el escrito recuerda a los árbitros que no deben aceptar ningún ingreso o pago por parte de organizaciones ajenas. La LFP tenía la intención de realizar el pago de forma directa a cada uno de los árbitros. Así lo anunció el lunes en una carta enviada a todos los colegiados, que reclaman el abono de un retraso de dos mensualidades, además de los derechos de publicidad de la última mitad de la temporada pasada, que ascienden a 290.000 euros. En total, los colegiados de máxima categoría reclaman unos 12.000 euros.
Tras conocer que el Comité de Árbitros no acepta el ingreso directo de la Liga, el vicepresidente de la patronal, Javier Tebas, exigió una «reflexión» del aficionado y de las instituciones «sobre lo que se está buscando». «Es evidente que no se trata de un tema económico y que los árbitros son utilizados y actúan como «marionetas».
El secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, que a última hora del lunes se ofreció como mediador para resolver el conflicto, exigió ayer «un respeto a los aficionados y a los ciudadanos en general». En su opinión, «nadie entendería que si hay dinero el problema no se arregle».