A sus 17 años Iván Fernández se ha convertido en el único representante vasco que estará en el Mundial de cross de Fukuoka, (Japón). Participará en la carrera junior el 2 de abril. El atleta vitoriano, enrolado desde hace unos meses en el Barcelona y especialista en fondo, es consciente de las dificultades que entraña una cita de estas características, aunque no es ajeno a ellas, ya que se coló en el pasado Mundial juvenil de Marrakech.
-El Campeonato de España celebrado hace diez días en Oviedo fue la última etapa para asegurarse una plaza en el Mundial. ¿Era consciente de lo que había en juego?
-En un principio los cuatro primeros clasificados tenían un puesto en la selección, al igual que los dos que seleccionaría el comité técnico, pero hasta que no te confirman tu nombre no estás seguro. Entré cuarto y sabía que mis opciones eran muy elevadas, pero siempre tienes la duda.
-Sin embargo, tuvo que hacer un esfuerzo para no quedarse sin premio.
-Sabía que era una carrera a vida o muerte. Me encontré bien de fuerzas, pero al final llegué justo. Vi las medallas cerca, me quedé a siete segundos del bronce, pero no pude alcanzar a los tres primeros porque ellos están algo por encima de mi nivel y es mi primer año como junior. Era la segunda prueba que hacía de ocho kilómetros y quizá lo noté, se me hizo un poco largo el recorrido.
-¿Y a Japón cómo llega?
-Voy en buen momento, aunque es cierto que la temporada se me está haciendo larga. Son demasiados meses a tope. En diciembre ya fui al Europeo -acabó en el puesto 54- y las piernas lo notan. Además, antes corrí el Campeonato de España de pista cubierta, donde terminé octavo.
-Confirma su progresión con su presencia en Fukuoka. ¿Qué espera de esta cita?
-Lo afronto como una oportunidad para adquirir experiencia. Hay que ser objetivos y en un Mundial es muy difícil destacar. Éste no va a ser menos.
-¿Por qué?
-Porque los atletas africanos son los grandes dominadores y parece poco probable desbancarles. Así que lo importante es aprovechar la prueba para aprender y me conformo con poder cerrar la puntuación del equipo.
-¿Tiene un objetivo concreto?
-Quisiera acabar entre los sesenta primeros, pero sé que es complicado. Por ganas no va a ser, pero hay que reconocer que es casi imposible que un atleta europeo esté entre los veinte mejores.
-¿Conoce el circuito?
-Me han comentado que es llano, parecido al de Oviedo, liso y con pequeñas dificultades. Yo preferiría que estuviera embarrado y fuera más rompepiernas. Es a lo que estoy acostumbrado.
-Tendrá 8.000 metros por delante, ¿para usted es una buena distancia?
-Sí. Hasta el momento la mayoría de las carreras que he hecho han sido de 6,5 kilómetros y es probable que lo acuse. Ahora cada vez voy metiendo más fondo en los entrenamientos y la evolución se notará el próximo año.
Próximos objetivos
-Es el único representante vasco en este Mundial de campo a través. ¿Se siente más presionado?
-¿Qué va! Me gustaría dejar el pabellón bien alto.
-¿Cuál es el consejo que le ha dado su actual entrenador, Martín Fiz?
-¿Uf! Que intente acoplarme cuanto antes al cambio horario porque es muy importante estar descansado.
-En lo que va de temporada no todo han sido alegrías.
-Ya, y lo que he intentado es mejorar y esforzarme en cada entrenamiento. Para acceder a la élite del atletismo hay que meter muchas horas de preparación y no todo es ganar.
-¿Por qué cambió de equipo y pasó del Bertzuri al Barcelona?
-Empecé en el atletismo con nueve años en el Bertzuri y creo que era el momento de dar un salto de calidad.
-¿Ya sabe qué hará después de la prueba de Japón?
-Descansaré veinte días y empezaré a preparar las citas al aire libre. Mi objetivo es el Campeonato de España, que será en San Sebastián en julio. Ahí se decidirán las plazas para el Mundial de China de agosto. Será difícil que me clasifique porque sólo van dos y es mi primer año en la categoría. El próximo tendré más posibilidades si sigo progresando.