La confianza de los empresarios alemanes parece no tener límites. El índice elaborado por el instituto IFO, basado en una encuesta realizada a 7.000 compañías germanas, creció por cuarta vez consecutiva en marzo y se situó en 105,4 puntos, frente a los 103,4 registrados el mes anterior. El dato sitúa ese indicador en un nuevo récord que supera el resultado alcanzado en abril de 1991, cuando el país estaba inmerso en el gran 'boom' de la unificación.
«La recuperación económica continúa estabilizándose», sentenció el presidente del IFO, Hans-Werner Sinn, al dar a conocer ayer la nueva moral que reina en el mundo empresarial alemán. Sinn explicó que el optimismo se había extendido a casi todos los sectores de la economía y que los mejores resultados se habían obtenido en el Este del país.
Según los expertos del instituto alemán, la mejoría más sorprendente se registró en compañías que logran sus ganancias en el país, como la industria de la construcción y el comercio. En los últimos años la economía alemana dependió casi exclusivamente del auge de las exportaciones.
«Los nuevos datos nos permiten concluir que la recuperación es muy grande», añadió el jefe de economistas del IFO, Klaus Abberger, quien sugirió que la euforia que reina en el mundo empresarial alemán podría congelar la tendencia de suprimir puestos de trabajo.
El pasado febrero la confianza empresarial ya marcó un alza sorprendente al registró el mejor resultado desde noviembre de 1991.