Los sindicatos presentes en la empresa Babcock España se reunieron ayer con al consejera de Industria del Gobierno vasco, Ana Aguirre, a la que pidieron que desarrolle una labor de búsqueda de un nuevo propietario para la compañía. Como ya es conocido, las centrales recelan de los actuales dueños, la multinacional Austrian Energy, debido a que no han sido capaces de que la firma supere la situación de crisis en la que se encuentra.
La consejera de Industria se comprometió a enviar una carta al grupo público Sepi, antiguo propietario de la empresa y que concedió importantes ayudas públicas en el momento de su privatización, para que adopte medidas cautelares. En concreto, el Ejecutivo autónomo quiere que la sociedad estatal aumente las garantías concedidas a los trabajadores y también que negocie con la multinacional austriaca algunas modificaciones en el acuerdo que permitió la concesión de ayudas públicas. En concreto, el control sobre los terrenos de la compañía, sobre los que Sepi tiene la capacidad de decisión hasta enero de 2007.
El Ejecutivo vasco, que coincide así con la tesis defendida también recientemente por el PSE, quiere que se amplíe el plazo de control sobre esos terrenos.