El consejero de Agricultura del Gobierno riojano, Javier Erro, moderó ayer una mesa de debate en torno a la normativa aplicable en el mundo del vino en la que expresó su temor ante una posible ruptura de la reforma respecto a la actual OCM «porque podría ocasionar distorsiones difíciles de entender y debilidades».
Partiendo de la base de que Europa ha reducido su peso en la producción mundial y que se avanza a una situación en la que las importaciones de vino de terceros países en la UE superen a nuestras exportaciones, Erro hizo una reflexión acerca de la necesidad de analizar si el modelo vitivinícola actual ha sido efectivo para la comercialización.
El consejero se declaró en contra de adoptar planteamientos con marcado carácter economicista y apuntó que la OCM ofrece posibilidades «si reorientamos el destino de los fondos».
Erro puso como ejemplo el modelo de la Denominación de Origen Calificada Rioja «en la que en un principio sobraba producción y faltaba comercialización» para recordar que se ha alcanzado un escenario equilibrado sin recurrir al arranque y empleando la táctica de conseguir abrirse un hueco en los mercados.
Para el responsable riojano de Agricultura, no se puede olvidar que detrás de esta reforma está en juego el futuro de la agricultura y de la ordenación del territorio. «Tenemos una responsabilidad social y ese principio debe tenerlo en cuenta la reforma», subrayó, recalcando que si no se parte de esta premisa fundamental «nos dejaremos arrastrar por el economicismo».