Como estaba cantado desde que se conoció la amenaza de plante arbitral, la jornada de Liga de este fin de semana se desarrollará con normalidad y no habrá huelga de los colegiados, que cobrarán las dos mensualidades que se les adeudas. La luz se encendió ayer, cuando el presidente de las Liga de Fútbol Profesional (LFP), José Luis Astiazaran, anunció que la patronal se hará cargo de los pagos a los árbitros, vía Federación, tal y como estipula la normativa.
Satisfecha por su triunfo en el pulso, la Federación indicó que la huelga «se da por desconvocada. La Liga reconoce la deuda con los árbitros y va a pagar. Y los árbitros se dan por satisfechos porque se reconoce esa deuda», declaró el portavoz de la junta directiva de la Federación, Jorge Carretero.
Tras la reunión de la Comisión Delegada de la Liga, Astiazaran dejó claro que el organismo que encabeza acababa de dar la orden para hacer 200 transferencias a la Federación, con los nombres y apellidos de los árbitros de las dos categorías profesionales. Según explicó el ex-presidente de la Real Sociedad, la Liga ha elegido este sistema, con «luz y taquígrafos, para que no haya la menor duda al respecto, ni problemas de interpretación sobre en qué se tiene que emplear ese dinero».
1,8 millones de deuda
Los clubes, confiados en que los árbitros «puedan centrarse a partir de ahora en ejercer su trabajo, sin que haya nada que les distorsione», garantizan que las transferencias realizadas a la FEF cubrían «el 100% de todos los conceptos que se adeudaban». Aunque Astiazaran eludió hablar de cantidades individuales y del montante global de la deuda, fuentes negociadoras hablaron días atrás una deuda global de 1,8 millones de euros, unos 12.000 por cada juez de Primera.