El Correo Digital
Viernes, 31 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

DEPORTES
DEPORTES
Oiarzabal ultima en Katmandú todos los preparativos
Las dos toneladas de material salen hoy por carretera y el grupo de montañeros partirá mañana hacia el Kangchenjunga
Oiarzabal ultima en Katmandú todos los preparativos
LA CARGA. Juanito y sus compañeros preparan el material. / FERRÁN LATORRE
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Juanito Oiarzabal vuelve a pasear por las calles de Katmandú. Han sido más de dos años desde su última visita en los que ha vivido de todo, incluido la amputación de los diez dedos de sus pies. Pero todo eso ha quedado atrás y se encuentra ya inmerso de lleno en su enésima expedición al Himalaya, en este caso al Yalung Kang, cumbre secundaria del Kangchenjunga que mide 8.505 metros. En su vuelta a la capital nepalí, Juanito ha podido comprobar los amigos que tiene allí, ante el interés que han suscitado sus pies. «Ha sido increíble, todos estaban enterados del accidente y de mis amputaciones y estaban muy preocupados por mí. Realmente son buenos amigos», explicaba.

El alpinista vitoriano llegó el martes a la capital nepalí junto a sus compañeros de expedición: Juan Vallejo, Josu Bereziartua, Mikel Zabalza y Ferrán Latorre, todos ellos viejos compañeros en decenas de expediciones y con los que espera culminar con éxito su retorno a los 'ochomiles'. El grupo está dedicando estos días a completar todos los preparativos, antes de partir mañana en avioneta hacia el pueblo de Taplejung, en el que comienza el 'trekking' de aproximación.

La principal labor desarrollada estos días ha sido verificar los 700 kilos de material que han llevado desde España, comprar todo lo necesario en Katmandú, sobre todo comida, y rehacer las cargas y dejarlas preparadas -treinta kilos cada una- para los cerca de 70 porteadores que las llevarán hasta el campo base. En total, la expedición lleva casi dos toneladas en material y alimentos.

Cuatro expediciones

Tras cumplir con ese cometido, tan tedioso y meticuloso como necesario, ayer completaron los trámites burocráticos del permiso, este año reducido a la mitad de precio por conmemorarse el cincuenta aniversario de la primera ascensión al Kangchenjunga. Juanito y compañía no han querido demorarse en todos estos aspectos porque la guerrilla mahoísta ha convocado una huelga general entre los días 4 y el 7 abril. La experiencia de situaciones similares anteriores dice que el país, y sobre todo Katmandú, quedan totalmente paralizados, con el notable retraso en los planes que ello implica.

Precisamente, el grupo descubrió ayer en el 'briefing' del Ministerio que su expedición es la más madrugadora de las 4 que intentarán este año el 'Kancheng'. Las otras tres son una suiza, una alemana, en la que está la austriaca Gerlinde Kanterbrunner, y una internacional capitaneada por el ecuatoriano Iván Vallejo, que busca su duocécimo 'ochomil'. Todos ellos tienen como objetivo los 8.598 metros de la tercera cumbre más alta del planeta.

Todo el material partió ayer mismo por carretera, custodiado por los dos porteadores de altura de la expedición, el cocinero y el ayudante de cocina. El viaje por tierra dura dos días. Los expedicionarios, por su parte, viajarán mañana en avioneta hacia el oriente del país, donde se encuentra el Kangchenjunga (es el 'ochomil' más oriental de los catorce que existen). Concretamente, su destino es la localidad de Taplejung, donde comienza el 'trekking' de aproximación al campo base, situado a 5.200 metros de altitud. En Katmandú recibieron la buena noticia de que, gracias a la mejora de los caminos, podrán realizar esta marcha de aproximación en ocho días, frente a los once habituales hasta ahora. «Una excelente noticia para mis pies», sentenció Oiarzabal.

Mientras, el grupo también ha tenido tiempo para celebrar estos días los cumpleaños de Juan Vallejo (36 años el miércoles) y el propio Juanito, que ayer cumplió medio siglo de vida. Los expedicionarios celebraron las efemérides en un restaurante típico de Katmandú y no faltaron las bromas, especialmente respecto a la edad de Oiarzabal, ni los obsequios.



Vocento