El responsable de relaciones exteriores de Batasuna, Joseba Álvarez, acudió ayer a una mesa redonda en un centro juvenil de Roma y, quizá por estar en el extranjero y por lo reducido del auditorio -medio centenar de personas-, se expresó sin muchas prevenciones e hizo un análisis algo más franco de lo oído hasta ahora sobre la tregua de ETA. «En 30 años hemos demostrado que sabemos resistir, pero con la resistencia no se gana. Tampoco se pierde, pero no se gana, así que hemos pasado a una nueva fase constructiva, por vía no político-militar, para tener derecho a la victoria», explicó a sus contertulios.
Álvarez aclaró que, desde el punto de vista de su formación, el objetivo de un proceso de paz no será la libertad de los presos de la banda terrorista ni que Batasuna vuelva a ser legalizada, «sino que se reconozca el derecho a la autodeterminación». «Luego se resolverán durante el proceso los otros problemas», añadió. Con esa meta, dijo que la izquierda abertzale espera «acumular poder» en la sociedad durante el proceso y que se garantice «que si ganamos la batalla de las ideas, España y Francia no digan que les da igual». Como precedentes, citó el referéndum de la Constitución y el de la OTAN, «donde más del 60% de los vascos dijeron no». Álvarez resumió la estrategia de Batasuna en dos pasos, uno de «resolución del conflicto» y otro posterior para «lanzar el socialismo».
El miembro de Batasuna habló durante media hora en un acto llamado 'Euskadi: la hora de la solución, entre conflicto y negociación', organizado por la FGCI (Federación Juvenil de Comunistas Italianos) y dos medios militantes de la izquierda italiana, el diario 'La Rinascita della Sinistra' ('El Renacimiento de la Izquierda') y Radio Cittá Aperta. Álvarez, que habló en castellano con la ayuda de un traductor, comenzó criticando el ingreso en prisión de Otegi, cuya fianza definió como «una extorsión legal». En este sentido, aseguró que pese al anuncio de la tregua de ETA «todavía esperamos el alto el fuego de España y Francia, que siguen sus estrategias de guerra».
El encuentro se celebró en el local-bar de la Asociación Cultural y Recreativa Sotto Casa di Andrea (Bajo la casa de Andrea), en el barrio universitario y popular de San Lorenzo, cerca del centro. Es una de tantas asociaciones que existen en Italia como sotobosque de la izquierda, los 'centri sociali', que organizan asambleas, ponen películas y por la noche hacen de discoteca. Ayer mismo estaba prevista, tras la mesa redonda y la proyección de unos vídeos «sobre la situación del País Vasco», una velada «'dance hall style'».