El PNV se reafirmó ayer en su decisión de no sumar sus siglas a la manifestación que recorrerá mañana las calles de Bilbao auspiciada por el Foro de Debate Nacional, una negativa que convierte a los jeltzales en la única fuerza nacionalista de renombre que no secundará la convocatoria. El partido de Josu Jon Imaz ha modulado tras el alto el fuego de ETA su primera reacción ante la convocatoria de la marcha -rechazó apoyarla para no coincidir con quienes no condenaban la violencia-, pero ha mantenido invariable su posicionamiento precisamente por la nueva situación creada por el cese del terrorismo. Según hicieron hincapié tanto Imaz como Josune Ariztondo, una manifestación «de parte» no favorece en estos momentos la «unidad nacional» de todos los partidos vascos necesaria para encarar la pacificación.
Su negativa ha granjeado al PNV críticas de quienes sí respaldan la marcha, entre los que se encuentran la ilegalizada Batasuna, sindicatos como ELA y los socios de los jeltzales en el Gobierno, Eusko Alkartasuna; los promotores consideran que el alto el fuego ha desarmado los argumentos de la formación de Imaz, en cuyas bases, según dejó entrever Joseba Egibar en un debate televisivo, convivirían distintas sensibilidades sobre el acto. El Euzkadi buru batzar ratificó en su reunión del lunes su decisión de no acudir, a partir del convencimiento de que ésta no es la manifestación del partido, que está promovida por aquellos que pretenden disputarle su espacio político y que resulta aún menos oportuna tras el gesto de distensión de ETA.
Imaz, que no atisba «objetivos concretos» en la movilización que justifiquen la presencia de su grupo, acuñó ayer un concepto para afrontar el posible tiempo de paz: habló en Euskadi Irratia de la necesaria «unidad nacional» de todos los partidos vascos, sin excepción, para intentar consolidar el final del terrorismo. «No es el momento de estar unos contra otros», concluyó el presidente del PNV, quien recordó que la convocatoria era previa al alto el fuego aunque reconoció su licitud. Al tiempo, consideró adecuado que se deje transcurrir un plazo de «mes y medio o dos meses» para verificar las intenciones de la banda.
En parecidos términos se expresó Josune Ariztondo, persuadida de que existen «razones de peso» para no acudir a una manifestación que, a sus ojos, no camina a la par de un «nuevo tiempo político» que requiere de «trabajo conjunto», del «diálogo entre todas las fuerzas políticas» y «aparcar los partidismos». La secretaria del EBB reiteró que lo que la ciudadanía reclama es «unidad» ante esta «encrucijada histórica» y subrayó que el PNV sí avaló la marcha organizada por Lokarri en favor de la paz, el acuerdo y la consulta por compartir plenamente sus presupuestos.