El lema de la manifestación era "Es tiempo de soluciones. Euskal Herria. Decisión. Acuerdo", pero los asistentes corearon de forma reiterada gritos de "presos vascos a Euskadi", "amnistía total", "presos a la calle" e "independencia".
La plana mayor de los partidos y sindicatos convocantes estuvieron al frente de la manifestación. Por Eusko Alkartasuna asistieron su presidenta, Begoña Errazti, y otros dirigentes como Rafa Larreina, el consejero de Justicia, Joseba Azkarraga, la diputada Begoña Lasagabaster o el parlamentario Martín Aramburu. En representación de Aralar estaba su principal dirigente, Patxi Zabaleta, mientras que de Batasuna estaban Pernando Barrena y Joseba Permach.
Los dos sindicatos nacionalistas estaban representados por sus respectivos secretarios generales, José Elorrieta, de ELA, y Rafa Díez, de LAB. Junto a los dirigentes locales había una representación exterior formada por el sacerdote norirlandés Alec Reid y por los dirigentes de Esquerra Republicana de Catalunya, Joan Puigcercós, Joan Tardá y Joan Puig. En el acto estaban presentes también otros dirigentes o ex dirigentes de Batasuna como Rufi Etxebarria, Iñigo Iruin, Tasio Erkizia o Jone Goirizelaia.
La manifestación echó a andar a las cinco y media de la tarde en la plaza Aita Donosti y avanzó por la calle Autonomía, donde esperaban concentradas decenas de miles de personas para sumarse a la marcha que terminó, una hora y media más tarde, en la plaza del Ayuntamiento.
Navarra
Salvo la pancarta de la cabecera, con el lema de la convocatoria, no se exhibieron otras pancartas ni carteles, aunque sí diversas banderas. La única excepción fue una pancarta en catalán en la que se leía "El independentismo catalán con Euskal Herria". Miembros del grupo Estat Catalá exhibían media docena de banderas catalanas 'esteladas', con la estrella identificativa del independentismo. También había varias banderas de Navarra -una de ellas con un texto en inglés en el que se leía "Navarra, el antiguo estado de los vascos"-, ikurriñas, una bandera de la región francesa de Bretaña, otra de la II República y otras moradas de Castilla.
Diseminados entre el público, parejas de militantes de la izquierda abertzale, que exhibían un cartel con el texto "bono de ayuda para las fianzas", vendían por diez euros un bono para recaudar dinero para hacer frente a las fianzas de los dirigentes de Batasuna encarcelados, como Arnaldo Otegi, el gran ausente de la concentración de ayer.
Desde la balaustrada del Ayuntamiento, los organizadores leyeron un manifiesto en el que se afirma que su objetivo es "sumar esfuerzos en favor de una solución democrática" y que con la manifestación pretendían "ofrecer un compromiso popular" que facilite dicho objetivo. El bertsolari Andoni Egaña fue el encargado de leer el texto en euskera, mientras que Didier Rouger lo hacía en francés e Itziar Fernández, en castellano.
"Territorios"
El texto preparado por los convocantes establece las bases que, en su opinión, debe reunir el "proceso de resolución". "Debe ser abierto, que dé opción a todos los agentes, sin ningún tipo de exclusiones", afirma el manifiesto en el que, además, se señala que "debe corresponder a toda Euskal Herria, debe englobar a todos los territorios y a toda la ciudadanía de Euskal Herria". "En la medida en que el conflicto político afecta a todas las personas que vivimos en Euskal Herria, todas debemos tener la oportunidad de manifestarnos en su resolución", agrega.
Los grupos nacionalistas sostienen que "la última palabra corresponderá a todos los vascos" y que "basándose en la historia y pluralidad política e institucional de Euskal Herria, se deberán trabajar y consensuar las fórmulas para que todas las personas de Euskal Herria puedan manifestar su opinión". El manifiesto termina reclamando "la presencia y participación de observadores internacionales" para que "el proceso" continúe "con paso firme".