El derbi de esta tarde ante el Alavés (17.00 horas, PPV) dibujará el porvenir del Athletic. Los rojiblancos han vivido en la UVI durante la mayor parte de la campaña, pero sus diez puntos en las últimas cuatro jornadas les han servido de respiración asistida. Un triunfo pondrá prácticamente punto y final a la maltrecha temporada porque dejará al equipo con la seguridad de saber que la salvación está en su mano, a apenas dos victorias más. Una derrota sería como volver a las andadas, a mirar a cada rato el temido descenso y a afrontar el próximo partido de San Mamés ante el Mallorca como la enésima final.
Todo aparece de cara para salir por fin del agujero. El Athletic se presenta en Mendizorroza en su mejor momento de la temporada y además juega en un campo en el que históricamente domina a su rival, con ocho triunfos en diez visitas. El Athletic necesita ganar para no atender a circunstancias externas, como los resultados de sus rivales. Por este lado, por el del buen momento del grupo de Clemente, puede aparecer uno de los puntos más peligrosos del derbi para los vizcaínos.
La relajación nunca ha sido buena aliada del equipo y por tanto queda la duda de la tensión con la que será capaz de jugar esta tarde. No hay que olvidar que situaciones similares a ésta -la de estar a un triunfo de salir de la UVI- ya se han vivido en un par de ocasiones durante este curso y han sido desaprovechadas, como sucedió en Zaragoza en el último partido antes de Navidad o más recientemente en Málaga.
Javier Clemente ha dado en las últimas semanas con el remedio a la sangría defensiva que ha perseguido a su equipo durante la mayor parte del ejercicio. El dúo Ustaritz-Prieto da al eje de la retaguardia una solvencia desconocida hasta ahora. Son dos centrales valientes, siempre concentrados, que van de verdad al corte y que nunca dudan. Esta sociedad ha dominado abrumadoramente a los atacantes rivales y afronta hoy una complicada prueba de fuego porque lo mejor que tiene el Alavés es su ataque, con Aloisi y Bodipo como una pareja letal.
El entrenamiento del viernes dejó la duda de Ustaritz, con una fuerte contusión en un tobillo. La defensa aporta una de las dos bajas del equipo, la del lesionado Amorebieta. Casas le sustituirá. Quienes le conocen de cerca dicen que el lateral lo ha pasado muy mal por su ostracismo tras su errático partido en Zaragoza. Ante Osasuna recuperó el sitio y blindó su banda a la perfección. En Vitoria tiene la oportunidad de demostrar que su buen rendimiento ante los navarros no fue un espejismo.
Tras su sanción ante Osasuna, Gurpegui vuelve al equipo, lo que enviará de nuevo al banquillo a Murillo, un jugador capaz de zanjar con notable alto el tremendo desafío que para él supuso alinearse como medio centro ante el Celta y el equipo navarro. Urzaiz, por su parte, está sancionado. No es una baja que afecte a la alineación porque Clemente tiene muy claro que lejos de San Mamés su apuesta en el ataque pasa por Etxeberria y Aduriz.
La principal novedad rojiblanca en su ofensiva se sitúa en la decisión del técnico de apelar de nuevo al dibujo que le dio el triunfo en Balaídos. Yeste e Iraola, los jugadores más afilados del equipo en las últimas semanas, intercambiarán sus bandas. El rendimiento de Yeste en estos tiempos es muy revelador de su carácter. A la hora de la verdad, se ha hecho notar, tanto en el campo como en la sala de prensa, en la que salió a pedir un juego de mayor calidad.
Tras el empate (o derrota) de ayer entre Real Sociedad y Málaga, para el Athletic no parece un mal trato sellar un reparto de puntos esta tarde en Vitoria. De esta forma, mantendría distancias a falta de una jornada menos. Sin embargo, a nadie se escapa de esta oportunidad es única, porque un triunfo permitirá a los rojiblancos seguir con su veloz escapada de los puestos de descenso.
La holgada victoria de ayer de la Real Sociedad sirve como recordatorio de que el objetivo de la permanencia todavía no ha quedado sellado. En todo caso, la situación es menos angustiosa que unas semanas atrás. El Athletic juega con un colchón de puntos y, si además logra ganar esta tarde, proseguirá con su veloz escapada de los puestos de descenso.