El derbi entre Portugalete y Barakaldo estaba llamado a ser una fiesta, pero las urgencias clasificatorias de los dos equipos lo han convertido en una cita crucial en el camino hacia la permanencia. Probablemente el campo de La Florida (11.30 h.) presente hoy una entrada histórica, y puede que se viva un vistoso pulso entre dos aficiones entregadas con sus clubes. Pero sólo uno de los contendientes, o quizá ninguno, podrá esbozar una sonrisa de satisfacción contenida al final del partido. Son los rigores de la delicada situación a la que los dos conjuntos gualdinegros llegan al derbi de la margen izquierda.
Hace dos décadas, en este mismo escenario, se vivió un derbi que sirvió a uno, el Barakaldo, para ascender, y a otro, el Portugalete, para perder la categoría. En esta ocasión la situación es más dramática. El que gane no tendrá tiempo para celebraciones puesto que todavía no estará libre del peligro de descender. Eso sí, el que pierda, sobre todo si es el cuadro portugalujo, se complicaría mucho sus opciones de lograr la permanencia.
Los dos equipos han vivido una semana intensa. Los jugadores saben que este no es un partido más. El conocimiento entre los rivales, el carácter de derbi vecinal, las necesidades clasificatorias, la responsabilidad, el deseo de agradar a su parroquia y otras muchas cosas han pasado esta semana por el vestuario de jarrilleros y baracaldeses. Los capitanes de ambos conjuntos, Roberto Correa e Iván Urbano, respectivamente, las han recogido y apuestan a favor de sus equipos.
Acierto y experiencia
«Es una de nuestras últimas oportunidades y, si no ganamos en casa y con nuestra gente, lo vamos a tener difícil porque necesitamos muchos puntos y nos quedan pocos partidos», analiza Correa, quien considera que el derbi estará «abierto. Lo que hace falta es que tengamos un poco de suerte para concretar las ocasiones. Estamos reñidos con el gol. Ojalá no nos encerremos y se vea un choque con muchos goles», señala.
Por su parte, el capitán del conjunto baracaldés califica el encuentro como «importantísimo. De hecho nos vamos a concentrar por la mañana para dar mayor transcendencia a la cita», argumenta Urbano. El defensa cree que el Barakaldo debe «hacer valer la experiencia en la categoría, que es lo que quizá les ha pasado más factura a ellos». En cualquier caso, advierte de que no será una cita fácil y asegura que su equipo ha «trabajado mucho para neutralizar sus virtudes».
Finalmente, no podrán ser de la partida los jugadores del Portugalete Mario, Txemi, Urretxaga y Alain, mientras que por el Barakaldo se perderán este encuentro Goñi y Armendariz. Es duda la presencia de Zarraga.