El Darien aprieta los dientes Los riojanos vencen en Cuenca tras superar con garra un envenenado final La derrota del Pozoblanco en Antequera acerca a los de Suárez a Asobal  UNO... Humberto volvió a ser el de las grandes ocasiones (7 goles). / FOTOS: ALFAQUI | | Imprimir Enviar | | LA FICHA
LAS CLAVES | 26-29 Alineaciones
Edenca Ciudad Encantada: Bruixola, David Martínez, Burriel (2), Cribillés (4, 2 p.), Jorge Fernández (3), Corbin (8) y Samuel (5, 3 p.), siete inicial, Garrote, Rafa López (4), Drobik, Álamo, Montoro y Sifre.
Darien Logroño: Aginagalde, Sergi (2), Vermirovsky, Israel, Decsi (7), Guardiola (3) y Bosze, siete inicial, Humberto (7, 2 p.), Novelle (2), Romero (4), Barbón (4, 1 p.), Pablo (p. s.), Israel y Solís.
Parciales
2-2, 5-3, 6-3, 7-5, 9-9, 13-12 (descanso) 16-16, 18-19, 19-20, 21-24, 25-26 y 26-29.
Árbitros
Angulo del Río y García González. Excluyeron a Rafa López, Drovik (2), Samuel (2) y Corbin por los locales; y a Novelle, Decsi (2), Israel (2) Vermirovsky porr el Darien.
Incidencias
1.400 personas en El Sargal. | |
| |

|
Tenía que volver y volvió. El mejor Darien debía aparecer porque si no podía hacerse demasiado tarde y llegó con fuerza. Venció en una cancha donde nadie salía con los brazos en alto desde el mes de octubre, gracias a un final de partido donde demostró que sus jugadores acumulan muchos galones en las solapas. Solventaron a base de experiencia un epílogo que se envenenó enormemente a falta de tres minutos, logrando una victoria que, unida a la derrota del Pozoblanco, da un pedazo de ascenso.
No fue un partido espectacular del bloque de Suárez. De hecho, en algunas fases incrementó las dudas que genera en ataque, con problemas para meter mano a la abierta defensa visitante. La buena noticia es que la defensa recuperó su espíritu de antaño, que es como decir que el Darien se reencontró con su esencia.
Los riojanos, que prometían una salida enrabietada tras la derrota ante el Pilotes, saltaron firmes a El Sargal. Tras el gol inicial de un espectacular Corbin, el Darien se adelantantó gracias a Decsi y Guardiola, muy metidos en el choque de inicio. Aginagalde y Bruixola demostraron ser dos de los mejores porteros de la categoría parando dos contragolpes consecutivos, en un anticipo de lo que sería la primera mitad.
Atascados en el tres
Porque el portero del Edenca, que ya amargó al Darien en el Palacio, volvió a ser una pesadilla, dejando a los riojanos anclados en el tercer gol hasta el minuto 15, toda una eternidad sin anotar. Menos mal que el últimamente habitual atasco ofensivo no estuvo acompañado de errores defensivos. El férreo 6-0 riojano y Aginagalde posibilitaron que el Edenca sólo se fuera de tres (6-3) . El Darien superó una inferioridad con 0-2 gracias a Humberto y pudo volver al partido.
Novelle tomó entonces las riendas del ataque. El canario, más habituado a destruir que a crear, dio un nuevo enfoque ofensivo que su equipo agradeció. Con su aportación y la de Aginagalde -que acabó con nueve paradas la primera parte- se mantuvo una igualdad que dominó hasta el descanso, al que se llegó 13-12.
El guardameta vasco bajó su efectividad en el inicio de la segunda y dio el relevo a Pablo. Humberto y sobre todo Decsi se jugaban con éxito las 'pedradas' desde casi los 10 metros, mientras que Corbin martilleaba incesablemente. Romero quiso unirse a la fiesta, Bruixola intimidaba en los siete metros... y todo parecía destinado a un final de infarto.
El Darien se preparó acumulando rentas nunca superiores a los tres goles con un Decsi tocado por la barita mágica -claro que a Corbin también le debió rozar-. Barbón se sacó de la manga un golazo (25-27 a falta de cuatro minutos), pero no iba a ser tan fácil. Una exclusión, un gol de Rafa López y un pérdida tonta de balón dejaron al Edenca con la posibilidad de empatar a falta de dos minutos. Pero apareció Pablo con dos espectaculares paradas consecutivas que posibilitaron el gol al contragolpe de Humberto, que llegó con exclusión para el rival y que sentenciaba el partido (26-28). Fueron momentos en los que pudo ganar cualquiera que supo manejar mejor el Darien.
|