El cierre del vertedero municipal de Getxo, previsto para mañana, pone en marcha el convenio firmado entre el Ayuntamiento y la Diputación de Vizcaya sobre el tratamiento de los residuos de la localidad. El ente foral asumió ayer las tareas de recogida y traslado de las basuras del municipio.
Los deshechos retirados desde anoche por los camiones de Cespa serán trasladados a la planta transfer -o de compactación-, situada en la base del actual basurero, en la zona de Larrañazubi. Pero su destino final será otro, todavía sin aclarar. El acuerdo entre las dos instituciones deja abiertas las posibilidades de tratamiento de los residuos, ya que en el convenio no aparecen aclarados estos términos. No obstante, cualquier actuación que se lleve a cabo estará dentro de las líneas definidas en el II Plan Integral de Gestión de Residuos Urbanos, que contó con el voto favorable de la práctica totalidad de los junteros de la cámara vizcaína y guiará estas actividades hasta 2016. Con el cambio, los vecinos de Getxo asumirán el gasto extraordinario que supone la subcontratación del tratamiento de las basuras.
Nuevas tasas
En el próximo recibo, a la tasa que hasta ahora venían abonando habrá que sumar otra que, para una familia media supondrá unos 60 euros más al año. Para los comerciantes el tratamiento tendrá un costo más elevado. Por ejemplo, aquellos que hasta ahora pagaban 95,56 euros al trimestre, a partir de ahora tendrán que abonar 184,85. Con la recaudación de esas tasas se hará frente a la factura de la Diputación, que supondrá 1,8 millones de euros al año.
El Ayuntamiento de Getxo ha gestionado las obras de clausura y acondicionamiento de este basurero, así como la recuperación ambiental del entorno, la instalación de la planta de compactación, de un punto limpio y de un aula medioambiental. Todo ello ha supuesto una inversión de 3,5 millones de euros aportados en un 80% por los fondos de cohesión europeos.