Un hombre de 39 años que conducía un vehículo con placas de Bilbao murió ayer al colisionar su turismo y un autobús en la localidad burgalesa de Vivanco de Mena, a escasos kilómetros de Villasana. En el accidente de tráfico resultó herido grave un menor de 10 años que viajaba junto al fallecido, según informaron fuentes de la Subdelegación del Gobierno de Burgos.
El siniestro se produjo pasadas las 14.20 horas en el kilómetro 92 de la carretera comarcal CL-629, una arteria utilizada por numerosos ciudadanos vizcaínos que se desplazan a municipios del norte de la provincia castellana. Según el Servicio de Emergencias de Castilla y León, un automóvil Peugeot 405 matriculado en Vizcaya y un autocar de la compañía Continental Auto, que cubría la línea Burgos-Bilbao, en el que viajaban cuatro pasajeros, chocaron frontalmente a la entrada de Vivanco, escenario de numerosos accidentes durante los últimos años.
Murió en el acto
Debido al brutal impacto, el conductor del turismo murió prácticamente en el acto, según confirmaron fuentes de la Dirección General de Tráfico. Miembros del cuerpo de Bomberos de la Diputación de Burgos tuvieron que utilizar el cortachapas para rescatar a la víctima mortal, que responde a las iniciales de A.E.C., ya que había quedado atrapada en el coche.
Varias ambulancias medicalizadas de los destacamentos de Medina de Pomar, Espinosa de los Monteros y Villarcayo se trasladaron hasta el lugar del accidente ante la posibilidad de que el choque se hubiese saldado con un número mayor de heridos. Afortunadamente, tanto los pasajeros como el chófer del autocar resultaron ilesos. Los ocupantes fueron trasladados hasta Bilbao en otro vehículo.
En cambio, el niño -C.E.G.- que viajaba en el coche siniestrado corrió peor suerte y tuvo que ser evacuado en una UVI móvil al hospital de Cruces, donde ingresó con heridas de pronóstico grave. El accidente obligó a cortar el tráfico durante más de dos horas. La circulación no se restableció hasta pasadas las cuatro de la tarde.
Casi todos los percances ocurridos en Vivanco de Mena, incluido el de ayer, se han producido en el mismo punto debido al efecto 'ángulo muerto' que provoca una curva «no especialmente pronunciada» situada en la entrada del pueblo. «Aunque se ve desde muy lejos y no parece muy peligrosa, numerosos automovilistas han acabado accidentados al invadir el carril contrario», explicaron ayer varios vecinos del pueblo.