Mujer Siglo XXI comenzó con 50 asociadas en 1996 y cuenta ya con 130 empresarias y profesionales liberales marcadas por un rasgo: el éxito. Hosteleras, abogadas, procuradoras, médicos, escultoras, periodistas... Su objeto es potenciar el liderazgo de la mujer en el País Vasco, «con esta especie de 'lobby' de apoyo y ayuda».
-¿Aspiran a erigirse en una especie de grupo de presión?
-¿Nooo! No diría yo tanto. Ja, ja.
-Mujer, empresaria, profesional reconocida en el mundo jurídico como procuradora... ¿No es una mujer cualquiera!
-Hombre, yo soy una luchadora nata que empecé mi andadura como procuradora muy jovencita. Y ya tengo más de 25 años de ejercicio profesional. El trabajo debe estar bien cubierto y atendido, pero nunca puedes descuidar la faceta cultural y social.
-¿Cómo ha logrado conciliar la vida laboral y familiar?
-Es cuestión de agenda. Y un poquito también de sacrificio por parte de tu familia. Hay que hacer ciertas renuncias. Es inevitable. He tenido suerte porque mi marido me ha apoyado muchísimo.
-El promedio de mujeres empresarias apenas representa el 8% de las trabajadoras. ¿Por qué lo siguen teniendo más difícil para triunfar?
-La justicia tiene nombre de mujer. Pero en la vida empresarial, las presidencias de compañías de gran nivel, como bancos, siempre se han dejado a los hombres. Aún no se ha conseguido esa igualdad.
-¿Es machista el mundo empresarial?
-Sí.
-¿Cuáles son los obstáculos que hallan en su desarrollo profesional?
-Es complicado aún encontrar el marco adecuado para conciliar la vida laboral y familiar cuando se tienen hijos. En ese caso, la mujer, no sé por qué, siempre tiene más tendencia a renunciar a un brillo profesional para dedicar ese espacio a sus hijos.
-Las mujeres del siglo XXI...
-¿Intentamos conciliar ese marco! Influye mucho el marido que tengas. Algunos ayudan y apoyan.
-¿Ha visto carreras profesionales echadas a perder por los maridos?
-Claro que sí. El éxito de una mujer está basado en su entorno familiar. Y luego, la voluntad de sacrificar una serie de espacios.
-Si se lo proponen, ¿son igual de ambiciosas que los hombres?
-Sí, porque intelectualmente somos exactamente iguales.
-¿Cómo son como jefas?
-Ja, ja. Habrá que preguntárselo a las personas que dependen de nosotras. Dicen que a veces somos más exigentes que los hombres. Como muy puntillosas. Influye mucho la personalidad.
-¿Pero son invisibles en los consejos de administración!
-Sí. Uno de los grande retos es conseguir la visibilidad ahí.
-Donde se toman las decisiones.
-Efectivamente. Debemos conseguir este siglo llevar a cabo este objetivo, pero va a costar, ¿eh?
-¿Mucho?
-Creo que sí.
-¿Reparten el bacalao pero no lo cortan?
-Así es. Las mujeres sólo tienen presencia en consejos de administración de negocios familiares.
-Mujeres empresarias vascas denunciaron su exclusión de los órganos de la patronal vasca.
-Exacto. Es cuestión de tiempo. Cuando nos planteamos nuestro grupo, no existía ninguna asociación en Vizcaya.
«Se nota el error»
-Ganan aún menos que nosotros.
-¿Eso parece!
-¿Se sienten examinadas a todas horas?
-Se nos exige bastante más por el hecho de ser mujer. Y nosotras mismas nos exigimos mucho. Además, parece como que un error nuestro se nota más. A veces, la peor enemiga de una mujer es otra mujer.
-¿Los empresarios os miran de forma distinta por ser mujeres?
-En nuestro ejercicio, no. Procuradoras hay muchas. A lo mejor nuestro trabajo da bastante bien con el perfil femenino. Es una profesión en la que hay que tener mucho orden y control.
-¿Cómo son negociando?
-Tenemos bastante claras las ideas. Sabemos lo que queremos, hacia dónde vamos y qué perseguimos. Somos muy tenaces. Como sabemos que vamos a tener más dificultades, no desmayamos en el intento.
-¿Cómo se consigue el liderazgo?
-No se logra... ¿Se nace con cierto carácter de liderazgo! Hay que nacer un poco líder para ser un buen comunicador y tener la suerte de encontrar personas fieles.
-¿Conseguir un equipo eficaz!
-Ir solo por la vida es muy difícil. Hay que buscar el apoyo de tu equipo.
-Y saber delegar.
-Es fundamental para un líder.
-En las reuniones que celebran, ¿se sienten la 'crême de la crême'?
-Ja, ja. Tanto como eso... Nos apoyamos y contamos nuestros problemas.
-¿El futuro es de las mujeres?
-Cada vez vamos a estar más presentes en los órgamos de decisión y habrá que pensar que en el siglo XXII no tendrá sentido hablar de lo que estamos hablando ahora.