Todos los sindicatos con representación en la Universidad del País Vasco (UPV-EHU) han reclamado formalmente la apertura de negociaciones reales con el Gobierno vasco y el Rectorado ante la "contundencia de respuesta" de la huelga del pasado 29 de marzo, que fue secundada en los tres campus universitarios por más del 90% de los docentes.
Los representantes sindicales han registrado esta mañana en la delegación del Gobierno vasco en Bilbao una solicitud de reunión para iniciar la negociación sobre las retribuciones del profesorado en un foro "tripartito" en el que estén representados los sindicatos, el Ejecutivo y la Universidad. Los sindicatos reclaman un incremento salarial de 6.000 euros para todo el profesorado para equiparlo con el resto de los trabajadores de la Administración pública vasca.
Según ha explicado el portavoz de CC OO, Gonzalo Maestro, en nombre del resto de sindicatos, hasta el momento no ha habido ningún contacto "ni formal ni informal" por parte del Gobierno vasco y el Rectorado. "Si después de las vacaciones de Semana Santa, como mucho, no tuviéramos ninguna noticia los sindicatos nos reuniríamos para volver a valorar un calendario de movilizaciones", ha advertido.
"Clamor del profesorado"
Para los responsables de las centrales CC OO, UGT, LAB, STEE-EILAS, ELA y CSIF, sería incomprensible que el Departamento de Educación "desoyera el clamor del profesorado de la UPV" y se empeñara en mantener un acuerdo con el Rectorado que es rechazado por toda la Universidad. "Igualmente, sería incomprensible que el Rectorado se empeñase en hacer valer ese acuerdo, que nos excluye en contra de nuestra voluntad, convirtiéndose en un obstáculo para la negociación", señalan.
Las centrales apelan a "cordura" e insisten en que el "rotundo éxito" de la jornada de huelga debe servir para que se imponga la "sensatez" en las instituciones iniciando las negociaciones para un incremento salarial generalizado para todo el profesorado, sin "la amenaza" del Decreto de complementos individuales, que exigen sea retirado. "No nos gusta recurrir a soluciones como la huelga, pero esto no depende de nuestra voluntad, sino de la respuesta que se dé a nuestra movilización", indican.